30 de julio 2009 - 00:00

Empresarios del calzado, en apoyo a políticas oficiales

Alberto Sellaro y Raúl Zylbersztein.
Alberto Sellaro y Raúl Zylbersztein.
Empresarios de sectores sensibles de la producción relacionados con el calzado y el cuero apoyaron las políticas de defensa de la industria nacional y reconocieron que el conflicto del campo golpeó al sector de las pymes industriales.

En el cierre de las exposiciones más importantes de la Argentina del sector marroquinero y del calzado, el titular de la Industria del Calzado (CIC), Alberto Sellaro, y su par de la Cámara Industrial de las Manufacturas del Cuero y Afines (CIMA), Raúl Zylbersztein coincidieron en celebrar la "gran convocatoria" de público a las ferias como "un signo de que la industria nacional está más firme que nunca".

En este sentido, Zylbersztein manifestó que "desde 2003, cuando comenzó la recuperación económica, las pymes fueron las que tomaron personal: de cada 4 empleos que se generaron, 3 fueron en una pyme. Por eso decimos que somos el motor de la recuperación".

El titular de la cámara del cuero aseguró, sobre cómo el sector enfrenta la crisis financiera, que "nuestro capital más importante es la mano de obra, por eso no despedimos personal"; y apuntó al sector agropecuario por "dañar" la industria.

"La protesta del campo lo único que hizo fue dañarnos como industria", reconoció el empresario pyme, y destacó que "el año pasado intentamos comunicarnos con la Mesa de Enlace porque con las rutas cerradas no podíamos trabajar. Sin embargo no obtuvimos respuesta de ellos".

Zylbersztein agregó que "nosotros queremos ser un país que incluya tanto a las industrias como a los bienes primarios y creemos que ahora es el momento, ya que sentimos que es la primera vez que se define el sujeto Pyme desde el Estado".

En este sentido, el titular de CIMA aseguró: "Levantamos la bandera de las pymes de cualquier sector, y eso incluye las pymes del campo", y llamó a "dejar de discutir personalismos y trabajar en conjunto porque tenemos los mismos problemas".

Por su parte, el titular de la Cámara del Calzado manifestó que por la crisis interna que se desató en el país por el conflicto con el campo y la crisis financiera internacional, "el consumo bajó sobre todo en aquellas zonas donde la economía está directamente relacionada con el sector agropecuario". Además aseguró que en la mesa de diálogo que propuso el Gobierno "podrán lograr acordar políticas que los beneficien a ambos, porque el campo es un sector muy importante de nuestro país".

Dumping

Sobre la situación que actualmente atraviesa el sector del calzado, Sellaro sostuvo que "la industria está haciendo un gran esfuerzo y sigue produciendo para enfrentar la crisis porque sabemos que las importaciones significan un puesto de trabajo menos para un argentino", y desmintió las versiones sobre un posible desabastecimiento interno: "No falta calzado, por lo tanto no hace falta importar mercadería para abastecer el mercado interno".

En este sentido, la cámara informó que se abrió una investigación para determinar la existencia de dumping en las importaciones de todo el calzado terminado que ingrese desde ese origen. Por medio de la Resolución 259/2009 se determinó la fijación de un valor mínimo de exportación FOB definitivo de u$s 15,50 para todo el calzado que ingresa de China, excepto el deportivo con suela distinta de PVC o caucho mezclado sin vulcanizar.

El titular de la CIC dijo que durante 2009 esperan "mantener el buen nivel de 2008, donde se produjeron unos 95 millones de pares". El mismo análisis realizó para las exportaciones que, según adelantó "en 2009 se prevé que superen los 20 millones de dólares debido a que el actual modelo de apoyo a la industria genera la expectativa que el sector continúe en una escala de ascenso".

En relación con las importaciones, Sellaro detalló que «a junio de 2009 ingresaron casi 9,5 millones de pares de zapatos, lo que representa casi un 20% menos, respecto del mismo período de 2008».

Espíritu de diálogo

Por último, Sellaro destacó "el constante espíritu de diálogo con todos los sectores del Gobierno, sabiendo que escuchan con atención las preocupaciones de nuestro sector», y celebró «el trabajo en conjunto para que no reaparezcan fantasmas de épocas anteriores en las que la industria ha sido terriblemente castigada».

Otro de los temas en los que ambos empresarios hicieron hincapié fue en la defensa del mercado interno. Sobre el comercio internacional, Zylbersztein sostuvo que "las importaciones no están cerradas y no pedimos eso, sólo que debe haber un control para poder crecer como industria tanto en el país como para abrir nuevos mercados. El objetivo de las importaciones es que nos complementen a nosotros como industria".

"Con las licencias no automáticas las importaciones cayeron a la mitad", aseguró el titular de CIMA, y aplaudió las políticas implementadas por el Gobierno.