18 de enero 2011 - 00:26

"En año electoral, se tiende a invertir en activos externos"

• Lo dijo Fernando Marengo, economista jefe del Estudio Arriazu.
• Agregó: «el país está en condiciones de emitir deuda»

El economista Fernando Marengo dijo que «este año habría que esperar una inflación similar a la de 2010, pero será determinante lo que pase con las negociaciones salariales».
El economista Fernando Marengo dijo que «este año habría que esperar una inflación similar a la de 2010, pero será determinante lo que pase con las negociaciones salariales».
Fernando Marengo, economista jefe del Estudio Arriazu, aseguró que «en un año electoral, los argentinos prefieren resguardarse en activos externos». Por eso, agregó que «es muy difícil pensar que entren capitales privados en 2011. Ésa es la parte negativa del año, la posibilidad de la salida de capitales. Hay que recordar que el rubro viene siendo negativo desde julio de 2007, es difícil que encima en un año electoral esto se revierta». En diálogo con este diario, Marengo opinó además que el Gobierno nacional está en condiciones para colocar deuda en los mercados internacionales. «Empresas y gobiernos provinciales pudieron hacerlo así que los factores externos son favorables. Pero esto le permitirá que el impulso fiscal este año sea aún más expansivo. Si aparte de la recaudación se consigue financiamiento, puede incrementarse más el gasto», aseguró.

Aquí lo destacado de la entrevista que Ámbito Financiero le hizo a Fernando Marengo:

P.: ¿Este año seguiremos hablando de la crisis internacional?

Fernando Marengo:
La situación cambio bastante con respecto a los últimos dos años. Quienes hablaban del fin del capitalismo y del dólar como moneda de valor del mundo, y quienes después hablaron del fin del euro deben saber que están errados porque el mundo está nuevamente creciendo a tasas que son superiores al promedio de los últimos 30 años. Estados Unidos viene de cinco trimestres consecutivos de crecimiento a un ritmo anualizado del 3%, aunque no alcanza todavía para bajar la tasa de desempleo.

P.: ¿Cree que Europa también ya superó lo peor del problema?

F.M.:
Europa venía de una situación mejor que Estados Unidos hasta el primer semestre de 2010, cuando se profundizó el problema. Pero allí hay que diferenciar los países. Alemania, por ejemplo, está creciendo al ritmo más alto en varios años mientras que Grecia enfrenta una recesión. La explicación está en cómo era la situación fiscal anterior de cada uno. Portugal y Grecia tenían déficit fiscal y de cuenta corriente desde hace diez años. En algún momento iban a tener que hacer ajustes. Por estas diferencias, la recuperación de cada país depende de cómo llegó a 2009. La buena noticia en Europa es que en conjunto está creciendo, aún con grandes asimetrías.

P.: ¿Cómo cree que será la evolución dólar-euro en ese contexto?

F.M.:
El dólar no dejó de ser la unidad de valor del mundo. Un claro ejemplo se vio a fines de 2010, ante los rumores del default de Irlanda, el mundo tuvo miedo y demandó bonos del Tesoro americano y dólares. También pensar que sea el final del euro porque Grecia tiene un desequilibrio fiscal, suena absurdo. Eventualmente, podría pasar que a Grecia la saquen del euro, pero que esa moneda deje de existir, no.

P.: ¿Entonces en qué invertir?

F.M.:
En el corto plazo, para determinar este tipo de cambio -mediante el diferencial de tasas de interés- debería esperarse que el dólar se deprecie. Que se vaya arriba de 1,35 por euro. Pero en el mediano o largo plazo, lo que determina el tipo de cambio son los costos laborales unitarios. Con ese criterio debería esperarse que entre 3 y 5 años, el dólar se aprecie respecto del euro. Son dos países que tienen una forma de producción similar. Los costos laborales no tienen por qué ser más altos en Europa que en EE.UU. Esto sólo se podría ajustar por bajas de salarios en Europa o por apreciación del dólar con respecto al euro.

P.: Si se profundizan los problemas en España o Italia, ¿no podría cambiar el escenario?

F.M.:
Claro, hay un tercer factor para determinar el tipo de cambio en el cortísimo plazo que es el pánico. En junio de 2010, el dólar llegó a 1,19 (lo más apreciado desde 2005). Fue coincidente con la crisis fiscal en Europa. Cuando hay miedo de solvencia, el dólar vuelve a ser refugio de valor.

P.: ¿La Argentina se beneficiará este año del contexto internacional?

F.M.:
Sí. Hay viento de cola porque el mundo está creciendo, por las bajas tasas de interés internacional que hacen que los capitales busquen más riesgo, y por la suba de precios en el mundo (aunque también esto se explica en parte porque la cosecha argentina no está siendo tan buena por la sequía).

P.: ¿El clima será un factor determinante este año entonces?

F.M.:
Absolutamente. Si los precios internacionales son elevados y nosotros no tenemos cosecha para exportar, no sirve de nada. Otro factor importante es que la situación fiscal será claramente expansiva en este año electoral. Tanto el Gobierno nacional como los provinciales van a tener una política procíclica. Pienso que se dará aumento de jubilaciones, de sueldos, en la asignación universal por hijo. La tasa de crecimiento del gasto público será similar a la de los últimos meses.

P.: ¿La inflación estará por encima de la del año pasado?

F.M.:
En 2010 fue en torno del 25%, con fuerte impulso por el aumento del precio de la carne. Este año habría que esperar una tasa similar, pero ahora será determinante lo que pase con las negociaciones salariales en los próximos 3 o 4 meses. Si bien los precios internacionales de los alimentos están subiendo y muchos países tendrán un crecimiento de la inflación por esto (Brasil terminó con el 5,7% cuando la meta era un 4,5%), en la Argentina es un poco diferente. Acá lo que más impacta es el precio de la carne, que el año pasado ya subió un 100%. Pensar que siga aumentando a este ritmo suena raro. Entonces: si esperamos que el tipo de cambio se mantenga bastante estable todo el año (llegaría a 4,20 o 4,25) y que los precios internacionales subirán pero no tanto, la tasa de inflación dependerá de cómo se haga la negociación salarial. Si la misma se desboca podrá pasar cualquier cosa.

P.: ¿Qué cree que hará el público con sus ahorros en un año electoral y con este nivel de inflación?

F.M.:
En un año electoral, los argentinos generalmente prefieren resguardarse en activos externos. Por eso, es muy difícil pensar que entren capitales privados en 2011. Ésa es la parte negativa del año, la posibilidad de la salida de capitales. Hay que recordar que capitales viene siendo negativo desde julio de 2007, es difícil que encima en un año electoral esto se revierta.

P.: ¿Cree que es un buen momento para que el Gobierno emita nueva deuda?

F.M.:
Creo que sí estaría en condiciones. Empresas y gobiernos provinciales pudieron colocar deuda así que los factores externos son favorables. En este sentido, debemos decir que en la medida en que el Gobierno nacional sea capaz de colocar deuda en mercados internacionales, le permitirá que el impulso fiscal sea aún más expansivo. Si aparte de la recaudación consigue financiamiento, puede incrementar más el gasto.

Entrevista de Florencia Lendoiro

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