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"En Chile preocupa el alto déficit fiscal de la Argentina"
En diálogo con Ámbito Biz, el embajador de Chile en la Argentina, José Antonio Viera Gallo, repasó la agenda bilateral y alertó que a los empresarios trasandinos les preocupa la demora argentina en “ordenar” sus cuentas.

P.: ¿Esto está apalancado con el cambio del gobierno argentino de una política más cercana al libre comercio?
J.V.G.: Tiene que ver con eso y con ciertas exigencias objetivas de la realidad. Cuando Argentina tiene un comercio tan importante con Asia, que quiere potenciar, obviamente que una parte de esa producción podría con mayor facilidad salir por puertos chilenos. De ahí viene la idea de los corredores bioceánicos, de mejorar los pasos, y todo lo que sea modernizar el flujo fronterizo de personas y mercancías.
P.: Hoy en día la balanza comercial está en un nivel muy bajo
J.V.G.: Sí, está muy baja desde 2012. En ese año empezó a bajar y no se recuperó hasta ahora. Eso porque había normas comerciales que dificultaban enormemente o porque hay una baja de la demanda en el caso argentino en lo que respecta al año pasado, que esperamos que este año se recupere.
P.: ¿Se está trabajando sobre este tema?
J.V.G.: Reanudamos el funcionamiento del comité empresarial chileno-argentino y hemos hecho ruedas de negocios con empresas regionales de ambos países. El concepto más importante no es el comercio tradicional, sino los encadenamientos productivos para mejorar las cadenas de valor. O sea, que productores argentinos aprovechen los tratados de libre comercio de Chile, que tenemos con 65 países, añadan valor agregado, y exporten con arancel cero. Eso lo hacen algunas grandes empresas argentinas; nuestra idea es que también lo puedan hacerlo pequeñas y medianas.
P.: En varias provincias limítrofes hay muchas quejas de los comerciantes porque los argentinos van a comprar a Chile ¿qué opina de esto?
J.V.G.: Es cierto, en Mendoza sobre todo, y en otros lugares menos. El comercio mendocino se ha visto afectado. No así por ejemplo el comercio con Buenos Aires donde casi que tenemos un puente aéreo. Nos preocupa, pero lo que pasa es que es muy grande la diferencia de precios. Eso ha oscilado en la historia. Va cambiando de acuerdo a las condiciones económicas de cada país. Eso va a disminuir en la medida en que Argentina termine con su protección arancelaria.
P.: ¿Cómo ve Chile los cambios en la política económica que ha implementado el gobierno de Macri?
J.V.G.: En el mundo empresarial chileno, obviamente lo ven como algo favorable. Tanto es así que se han acreditado nuevas inversiones chilenas acá. Hay empresas chilenas que están empezando a reinvertir otra vez en la Argentina. Evidentemente mirándolo desde Chile, donde tenemos ciertas cuentas en orden desde ya algunas décadas, preocupa la velocidad con la que se ordena la economía argentina. Por ejemplo, me preguntan mucho por qué el déficit fiscal sigue siendo tan alto, y yo explico que no es tan fácil, que las cosas son graduales, que hay compromiso de ir reduciéndolo. Lo que quiero decir es que los operadores económicos chilenos siguen los datos de la economía argentina todos los días. Ellos están muy conscientes de las cosas que pasan y las que no pasan. Pero en general miran con buenos ojos que por ejemplo se haya normalizado la situación cambiaria, que ya no haya comercio administrado, que se respeten las normas de la OMC.
P.: ¿Cree que el resultado electoral puede cambiar ese rumbo?
J.V.G.: Eso ya depende de la opinión política de cada cual. Obviamente que los planteamientos que se tengan repercuten en materia económica. La preocupación es más bien si la idea de una economía sana va a ser patrimonio común de todas las fuerzas políticas argentinas. Yo me imagino que así va a ser.
P.: ¿Qué representa Argentina para Chile?
J.V.G.: Es nuestro principal vecino. Para nosotros la relación es una prioridad. Y es muy importante que tengamos tratados firmes más allá de los vaivenes políticos de los gobiernos de las dos partes de la cordillera. Tenemos el tratado de paz, el de complementación económica, el que evita la doble tributación, y el ACE 35 que se tiene que mejorar. No hay dudas que para Chile la estabilidad, el progreso de la Argentina, es un factor clave para su propio desarrollo. Miramos con mucha satisfacción las buenas relaciones que hay en el campo político.
P.: ¿Y Chile para la Argentina?
J.V.G.: Sabemos que no somos la primera prioridad. Es Brasil y eso lo entendemos. Pero sí sabemos que somos un vecino importante porque compartimos una extensa frontera y porque le brindamos una salida hacia el Pacífico. Están dadas las condiciones para que Argentina y Chile se complementen, se proyecten, y sean factor de estabilidad y de progreso en América del Sur.
P.: Acá se cuestionó mucho la compra de gas a Chile. Incluso fue denunciado el ministro de Energía, Aranguren
J.V.G.: Lo primero, es que es muy importante que se hayan vuelto a usar los cuatro gasoductos que existen entre ambos países. Si Argentina tiene una necesidad, Chile puede ofrecer gas, que nosotros compramos a Trinidad y Tobago y a Indonesia, si lo podemos vender, en buena hora. Lo natural es que en un futuro muy próximo sea la Argentina la que nos venda gas a nosotros, cuando entre en plena explotación Vaca Muerta. En cuando a electricidad, nosotros estamos vendiendo en el norte. Obviamente a lo que aspiramos es a tener con la Argentina una interconexión estable, que debiera ser de toda América del sur, que permita bajar tarifas y tener seguridad energética. A veces seremos nosotros los que vendamos a la Argentina, otras viceversa, lo que importa es que eso sea un ida y vuelta normal entre ambos países.
P.: ¿Qué piensa de la inestabilidad en la región a partir de las crisis en Brasil y Venezuela?
J.V.G.: Lo que aspiramos es a que América del sur sea un continente estable, en paz, y de progreso. Todo lo que sea avanzar en esa dirección lo apoyamos. Respetando que cada cual tome las opciones de política interna que le parecen más adecuadas. Por eso siempre decimos que somos muy respetuosos del pluralismo y de la diversidad en la región. Nadie pretende que todos tengan el mismo esquema. Lo que sí pretendemos es que más allá de las diferencias pueda haber convergencia, complementación y cooperación.
P.: ¿Qué opinión tiene del nuevo canciller argentino Jorge Faurie?
J.V.G.: Lo conocí cuando trabajó en la embajada en Santiago. Tengo la mejor opinión. Tiene una gran experiencia por su carrera profesional y es un gran conocedor de las relaciones internacionales. Espero lo mejor de él, estoy seguro que así va a ser. Más allá de lo bueno que ha sido el aporte de Susana Malcorra en el relanzamiento de las relaciones con Chile, creo que hay una política de continuidad.


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