Más comprimido todavía el total de negocios, la última rueda pudo salir «airosa», en términos de precariedad. Sin posibilidad de poner a salvo una semana que generó brechas serias, al menos para subirse a la caravana del exterior: que consigue reversiones, solamente apoyadas en digerir «píldoras» que no resisten ningún análisis, medianamente serio. Ver los distintos mensajes que cubrían el final del viernes, donde con toda naturalidad se superponía la situación de Libia con la de Japón y dando por feliz la tardía intervención de la ONU ahora -porque los rebeldes parecen perder-, dejando de lado lo que ocurre con la tercera economía mundial, es propio de «mentes jugadoras», antes que de inversores clásicos. Buscar una saliente, tomarse de ella, con tal de que el «juego» no se desarme por completo. El caso es que, nuevamente, los índices globales tendieron a dar a favor, con el Dow Jones mejorando el 0,71%, desde allí expandido a los demás. Y al llegar a nuestra zona, el Bovespa con respuesta positiva del 1%. Para que el Merval también se trepara al carro. En el ámbito local, un desplazarse sumamente lento, arrastrándose en diversos tramos, hasta reunir no más de $ 36 millones de efectivo en acciones. Otro rebote carente de sustento debido, donde el índice principal alcanzó mínimo de «3.261» puntos y, desde allí, ensayó una subida sobrepasando el techo inmediato -hasta los «3.606» puntos-, para aterrizar en la misma pista original: «3.277» unidades, con el leve 0,52% de mejoría. Diferencias marcadas, con «58» alzas por «16» papeles bajando, pero sin incorporar trazos de solidez a los cimientos del mercado. Una rueda que se sacó adelante, sin nuevos deterioros; el mejor logro.
La semana: El trayecto completo culminó con distintos niveles de saldos. La curiosidad de un Bovespa actuando en reversión y con el 0,3% de aumento. Baja final del 1,55% en el Dow Jones, a pesar de los intentos, quedando en el Merval el jarabe más amargo de la semana. Un nivel bajista del 3,7% para el panel principal, sin poseer la energía necesaria para abreviar el daño: solamente para evitar más bajas. La Bolsa, barrilete.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario