27 de marzo 2012 - 00:00

En una semana, Gobierno lanza su Código Penal

Cristina de Kirchner no sólo podrá sentirse Napoleón, por su idea de reformar el Código Civil. En pocos días también podrá asimilarse a Paul Von Feuerbach, autor del Código Penal de Baviera de 1813, uno de los antecedentes del que elaboró Carlos Tejedor y que rigió sólo en algunas provincias, pero que terminó siendo una de las bases del actual Código Penal argentino, sancionado en su versión original en 1921. En ese ímpetu presidencial por pasar a la historia como la gran codificadora del siglo XXI cuenta ya con la ayuda de Eugenio Zaffaroni que por fin podrá dar rienda suelta a su proyecto de un nuevo Código Penal tal como lo elaboró en 1994.

Así como la Presidente convocó a Ricardo Lorenzetti para que organizara una comisión de reforma al Código Civil, a Zaffaroni le encargó hacer lo mismo con el Código Penal. Pero el pedido se hizo a Julio Alak que se encargó finalmente del lanzamiento.

La cuestión no será fácil ya que modificar la legislación penal tiene muchas más escuelas y doctrinas encontradas que la civil y allí las posiciones son mucho más difíciles de acordar.

Organizadores

El llamado a reformar el Código Penal ya fue organizado por Zaffaroni y Alak con la premisa (condición puesta por el ministro de la Corte Suprema) de convocar a una comisión de análisis donde estuviera representada la oposición.

Así Alak llamó primero a Federico Pinedo para invitar al PRO, conversación que luego continuó con Zaffaroni. Pinedo, antes de darle el sí al ministro de la Corte, pidió autorización a Mauricio Macri y luego confirmó la participación.

Para ese momento el radical Ricardo Gil Lavedra ya se había subido también a la comisión de reforma al Código Penal que será anunciada formalmente dentro de una semana.

Sólo faltaba la confirmación del socialismo, tercera pata en el armado opositor que diseño Zaffaroni. El convocado fue Hermes Binner pero declinó inmediatamente la invitación; no por estar en contra de la idea sino por su condición de médico que, dijo, lo inhabilita para entender de tipos penales y artículos.

En su lugar designó a Héctor Superti, su exministro de Justicia en la gobernación santafesina.

La comisión de reforma tendrá todo lo necesario para funcionar. Y esto implica algunas de las delicias que más aprecia la política: habrá financiamiento, empleados y una puesta en escena fundacional, como la que ideó Cristina de Kirchner también para el Código Civil.

Resta saber cómo se pondrán de acuerdo en ese cuerpo no sólo Zaffaroni con el PRO, por ejemplo, con el que tuvo diferencias esenciales el año pasado en la Ley Antiterrorista (tema que volverá a la discusión en el nuevo Código Penal) o con el mismo Gobierno al que el integrante de la Corte criticó también por ese tema.

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