En una extensa entrevista con Ámbito Nacional, Kerchner habló del estado de las cuentas públicas y también del plan de financiamiento para los próximos meses que prevé, entre otras acciones, la licitación en pocos días de un bono en el mercado local "de no más de 1.000 millones de pesos". Además, el ministro Hacienda y Finanzas reveló que se está trabajando "fuertemente en la organización de una colocación internacional de un bono por cerca de 300 millones de dólares". Mientras tanto, agregó, "para mantenernos en el mercado local iremos por otros 300 millones de pesos en Letras del Tesoro".
Periodista: ¿Cómo encontraron la provincia en cuestión financiera y cómo fueron los casi dos meses que llevan de gestión?
Martín Kerchner: Encontramos un Estado detenido, paralizado, donde la cadena de pagos estaba cortada y no se podían pagar los sueldos, que hace varios meses se pagaban por penales, siempre fuera del mes que se debían acreditar. Había grandes deudas con el Banco Nación a corto plazo que vencían en diciembre pasado, por ejemplo, y asumimos con un déficit estructural, incorporando casi un 30 por ciento más de personal en los últimos siete años, y subiendo los impuestos al doble de la presión fiscal que tenía históricamente Mendoza. Además, endeudaron a la provincia vía dollar linked, cuando sabíamos que venía un proceso de ajuste de tipo de cambio, y cuando no les alcanzó -en referencia al Gobierno anterior- con los préstamos porque el mercado estaba cerrado, o porque el mundo se nos cerró por el default, empezaron a bajar la obra pública. La inversión real en obra pública en los últimos tres años, con fondos propios de la provincia, no llegó al dos por ciento.
P.: Descartado ahora el dollar linked, y en plenas negociaciones con los fondos buitre, ¿qué proyección hace Mendoza para salir al mercado de capitales?
M.K.: Recuerdo la devaluación de enero de 2014. El mes anterior, Mendoza utilizó la opción de dollar linked y a los tres meses pagó un 35 por ciento de interés. Transcurrida la liberación del cepo, y con el dólar al valor real, hoy en día es mucho más conveniente y estable, a medida que bajen las tasas, colocar en dólares. Estamos licitando en unos días un bono sindicado a nivel nacional de no más de 1.000 millones de pesos, también vamos a lanzar un plan de Letras para mantenernos en el mercado por otros 300 millones de pesos, pero principalmente estamos trabajando muy fuertemente en la licitación para organizar un bono internacional a diez años que nos permita colocar en el exterior dinero para cerrar los 5.000 millones de pesos de déficit que tenemos proyectados en el Presupuesto. Y en dólares, el bono no puede ser inferior a los 300 millones de dólares para que tenga interés de parte de los inversores.
P.: Algunos distritos se mantienen con Letras porque todavía es muy temprano para salir al mercado extranjero. La mayoría dice que la llave está en la negociación con los holdouts...
M.K.: Antes de asumir, hicimos una gira en los Estados Unidos con el gobernador, Alfredo Cornejo, y nos reunimos con 21 fondos de inversión y con nueve bancos. Cuando se inicien las negociaciones con los holdouts, que no van a ser cortas, se van a abrir los mercados. Teniendo a Brasil tan mal en materia de crecimiento, todos los fondos colocados allí empiezan a buscar en otros países del sur. Hay que recordar que los fondos trabajan por cupos, y resulta que emergentes como Perú, Paraguay o Uruguay están al límite con las entidades de crédito porque aprovecharon la palanca de crédito. Hoy no es el mejor momento porque fue un bombazo todo lo ocurrido con el petróleo a nivel internacional. Estabilizado este tema, y con el inicio de negociaciones con los holdouts, se abrirán ventanas en febrero o marzo. Es el camino que busca también el Gobierno nacional ya que no podemos seguir funcionando como el año pasado o 2014, donde el Gobierno nacional chupaba, con mala praxis, los pocos fondos de las provincias y las dejaba sin fondeo, y las obligada a bajar su gasto virtuoso, como por ejemplo obra pública, y aumentaban los impuestos. Todo, con actividad paralizada y con economías regionales al límite.
P.: Desde algunos sectores de la oposición tanto local como nacional rechazan la salida al mercado y al endeudamiento...
M.K.: El endeudamiento es una herramienta sana en la medida en que se lo utilice en la forma y momento correctos. Si uno se endeuda a tasas razonables para comprar una casa y dejar de pagar un alquiler, es sano porque uno crece en su patrimonio. El problema es cuando uno está desesperado porque ese día no tiene para llevar a comer a su casa, entonces se mete en la cueva, por decirlo de una manera, que es tomar plata que la podés pagar hoy pero no mañana, y ésa es la visión histórica del Justicialismo, como pasar de gastar 40 por ciento en personal en Mendoza a un 60 por ciento en seis años. Es como generar un seguro de desempleo que después lo termina pagando la misma provincia, entonces tenés que subir los impuestos y endeudarte. El problema principal de Mendoza es el perfil de la deuda, debido a que todos los vencimientos están concentrados en 2016, 2017 y 2018. Para tener una idea: en Mendoza se van a gastar este año 1.500 millones de pesos en bienes, es decir en combustible para patrulleros, medicamentos para hospitales, etcétera. ¿Sabe cuánto se van a gastar en intereses de la deuda? 1.900 millones de pesos. Eso muestra la mala praxis de los últimos años.
P.: ¿Es más difícil controlar la inflación o el gasto?
M.K.: En una administración provincial, no deberían ocurrir las paritarias mal negociadas. En Mendoza, el año pasado se cerró la paritaria con un 35 por ciento de aumento, la más alta del país, y con más de 2.200 empleados que pasaron a planta. Se arregló una paritaria en marzo porque en junio fueron las elecciones generales y después no se pudieron pagar los sueldos. Encima Nación se retiró y no se podían acreditar los salarios. Lo más difícil es que el sindicalismo argentino entienda las restricciones, así como también que los gobiernos ahorren y no despilfarren. No es mucha plata, pero para ponerte un ejemplo, de 500 funcionarios políticos ahora pasamos a 300, y el gobernador ya no tiene 15 ministros, sino cinco más tres secretarios. Si hay que viajar a Buenos Aires, lo hace un solo ministro y recorre los despachos que se le soliciten para que no viajen varios funcionarios al mismo tiempo.
| Entrevista de Mariano Casal |


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