El procurador general de la Nación, Esteban Righi, el fiscal Jorge Auat y el coordinador de la oficina, Pablo Parenti.
La Procuración General de la Nación informó ayer que una fiscal encontró documentos históricos en el Archivo de la provincia de Santa Fe sobre seguimientos y espionajes efectuados por parte de la Policía local durante y antes del último Gobierno militar. La mayoría de ellos son sobre dirigentes gremiales, políticos y periodistas, algunos de ellos hoy desaparecidos, si bien sólo se relevó el 5% del material, que el procurador general, Esteban Righi, definió como «la punta de un iceberg».
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El jefe de fiscales explicó que el material se usará para iniciar o profundizar investigaciones sobre delitos de lesa humanidad, y calificó los documentos como un cúmulo de «prueba relevante» que «será utilizado para juicios que ya están en marcha o bien para realizar nuevas imputaciones».
Según explicó Righi, hace diez días la fiscal santafesina Mabel Colalonga encontró estos archivos, que equivalen aproximadamente a una habitación de cuatro por cuatro en tamaño.
El titular de la Unidad de Asistencia para causas por violaciones a los Derechos Humanos, Jorge Auat, el coordinador de esta unidad, Pablo Parenti, y Righi, explicaron que hasta el momento se ha revisado una porción mínima de la documentación, que está dividida en dos partes.
Una de ellas, es sobre el seguimiento y registro de actividades de personas, en su mayoría ligadas a la actividad política del momento, como los dirigentes radicales Federico Storani y Marcelo Stubrin, integrantes de organismos de derechos humanos y gremialistas.
La otra parte de la documentación se refiere a memorandos internos de la Policía provincial, partes diarios de la Dirección de Inteligencia (D2), en donde se registraban «novedades»; enfrentamientos, hallazgo de cadáveres, atentados y robo de automotores, entre otros.
Según señaló Auat, el archivo es similar al encontrado en la provincia de Buenos Aires, y no descartó que existan otros parecidos en el resto de las provincias del país, ya que era una modalidad que formaba parte de las estructuras de las fuerzas de seguridad. También aclaró que se sabe que muchos de estos archivos han sido incinerados.
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