9 de julio 2009 - 01:27

Enemigo de Moyano duró 24 horas en cargo de Salud

PRIMERA MEDIDA DE QUIEN DEBÍA REPARTIR (MEJOR) DINERO FUE RENUNCIAR

Hugo Moyano retoma el manejo de la caja de las obras sociales.
Hugo Moyano retoma el manejo de la caja de las obras sociales.
El «pustch» contra Hugo Moyano duró un suspiro: Mario Koltan, el dirigente que el lunes pasado asumió como gerente de la Administración de Programas Especiales (APE), en reemplazo del moyanista Hugo Sola, renunció ayer al cargo en medio de un tironeo político. La primera y única resolución de Koltan, un tucumano nombrado por el ministro de Salud, Juan Luis Manzur, consistió en presentar su dimisión, festejada ayer por el moyanismo, que sintió como una derrota la caída de Sola como gerenciador de la APE.

Con eso, más allá de que la caída de Koltan no es producto exclusivo de un complot moyanista, el camionero retoma el manejo de una caja de 1.000 millones anuales con lo que se esfuma, siquiera por ahora, uno de los principales factores de tensión con Néstor Kirchner.

Es más: el pico de tensión de las últimas horas bajó de intensidad primero con la designación de Mariano Recalde en Aerolíneas Argentinas (AA) y ayer con la renuncia de Koltan a la administración de la APE. Días atrás, Moyano y Kirchner habían tenido un duro cruce telefónico.

Confluyeron, en su salida, dos asuntos: la resistencia de la línea del organismo, vinculada a Moyano a través del gerente de Asuntos Jurídicos, Abel Beroiz -hijo del asesinado dirigente santafesino- y una incompatibilidad manifiesta para ocupar el cargo.

Koltan, que durante cuatro años fue interventor de la obra social Subsidios de Salud de Tucumán, adonde llegó de la mano de José Alperovich, aparece vinculado a empresas prepagas, lo que, según la normativa de la APE, lo inhabilita para desempeñar funciones en el organismo.

Pero la trama política aportó su cuota. Ayer, según la versión que circuló en ámbitos sindicales, Beroiz frenó un intento de Koltan para modificar el esquema de reparto de los fondos para prestaciones especiales. «Vos serás nuevo, pero acá va a seguir todo como siempre» se cuenta que lo frenó «Abelito».

En teoría, Koltan pretendía reordenar el esquema de distribución de fondos, porque detectó que el mecanismo, mientras la gerencia estaba a cargo del moyanista Sola, beneficiaba a las obras sociales de gremios moyanistas, puntualmente Camioneros y Taxistas.

Eso ocurría mientras los demás gremios se quejaban de demoras en los giros y, a coro, en medio de un llamativo mutismo de Moyano, la CGT reclamaba que se normalicen las transferencias y que el Gobierno reintegre los 2.500 millones de pesos que adeuda a las obras sociales. Ayer, luego de la salida de Koltan, entre los gremios se tejían lecturas e hipótesis:

  • Detrás de la flojedad de papeles que se imputó al reemplazante de Sola, estuvo la mano de Moyano, que expresó con fiereza ante Néstor Kirchner que no aceptaría que un área tan sensible para la humanidad sindical (el APE, que maneja casi 1.000 millones anuales) quede en manos de un funcionario que no sólo no le responde, sino que, bajo el ala de Manzur, tiene como referencia a gremios que lo combaten, puntualmente Sanidad de Carlos West Ocampo.

  • Por error o inhabilidad, Manzur tuvo ayer un día malamente inolvidable: lo arrinconaron en el Senado y sufrió el primer revés en Salud con la renuncia forzada de Koltan. Manzur, ligado a Ginés González García y a Alperovich, logró enemistarse con Moyano, que ayer le hizo sentir que su estadía en la APE no sería nada amable. Allí, además de Beroiz, el camionero tiene otro delegado: Claudio «Chiqui» Tapia, ex secretario gremial de Camioneros y uno de los armadores del Movimiento de Recuperación Peronista que alienta el jefe de la CGT.

  • El lunes, con la salida de Sola, los «gordos» y los «independientes», de convivencia accidentada con Moyano en la central de la calle Azopardo, habían resuelto aplacar su embestida contra el camionero al entender que el traspié en el APE lo limitaba y que ellos serían beneficiarios del cambio. Anoche, el resultado era otro: Moyano recuperó, al menos por ahora, el manejo del APE -la máxima autoridad que queda en pie, Beroiz, le responde a él- y se frustró la movida para reincorporar a Luis Barrionuevo a la CGT, jugada que apuntaba a reducir el personalismo moyanista.
  • Dejá tu comentario