El vicepresidente económico venezolano, Rafael Ramírez, indicó en una conferencia de prensa que se está trabajando en ajustes de último momento para lanzar "en horas" el mecanismo, que será parte del sistema de control de cambios que se mantiene desde 2003 y que deja en manos del Estado la administración del mercado cambiario. "¿A cuenta de qué las trasnacionales tienen que operar con nuestras propias divisas?, ahí está un espacio, vengan, operen, traigan, se llevan sus dividendos por esa misma vía", afirmó.
La cotización del dólar en el nuevo sistema conocido como "Sicad II" será determinada por la oferta y la demanda y no podrá ser inferior a la tasa oficial de 6,3 bolívares por dólar. El Gobierno apuesta a elevar la oferta de divisas para acortar la enorme brecha con el dólar en el mercado negro, que cotiza en torno a 80 bolívares. "Es un dólar que no tiene ningún fundamento económico y sin embargo le ha hecho muchísimo daño a nuestra economía. Presiona la inflación, presiona el desabastecimiento", añadió Ramírez.
Venezuela experimentó el año pasado una inflación del 56% en medio de un fuerte desabastecimiento que, según el propio Banco Central de ese país, hace que alrededor del 28% de los productos que se ofertan allí no se encuentren ni tengan un sustituto.
La oferta de dólares será en efectivo y a través de bonos denominados en bolívares, pero canjeables en moneda extranjera. Según el reglamento, el Banco Central podrá intervenir para evitar fluctuaciones bruscas en el sistema, que será operado a través de bancos y sociedades de Bolsa. Interrogado por periodistas, el vicepresidente declinó revelar cuánto dinero destinará el Gobierno al Sicad II. "No tenemos prefijado ningún monto para vender, venderemos lo que necesite la economía", dijo.
Empresarios privados esperan desde hace más de un año el nuevo sistema de cambio, que facilitaría el acceso a dólares para importar bienes terminados y materias primas. "Esta modificación en el sistema cambiario podría reducir significativamente las distorsiones de la economía de Venezuela, lo que daría mucho soporte a la deuda venezolana y de PDVSA", dijo Barclays en una nota a clientes. Los exportadores, muy golpeados por los controles de cambio, podrán retener hasta un 60% de sus ingresos en dólares y vender el resto a través del Sicad II a una tasa de cambio más competitiva que hasta ahora.
| Agencias Reuters y EFE |


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