27 de julio 2009 - 00:00

Entre el campo y el déficit, Scioli se reúne con Cristina

Daniel Scioli volverá a reunirse hoy con la presidente Cristina de Kirchner para pedir medidas para la provincia.
Daniel Scioli volverá a reunirse hoy con la presidente Cristina de Kirchner para pedir medidas para la provincia.
Daniel Scioli pondrá hoy a prueba la voluntad aperturista de Cristina de Kirchner. Se convertirá, ad hoc, en interlocutor de las demandas del campo y en paralelo formalizará un reclamo para que la Casa Rosada acepte incrementar los giros «limpios» a Buenos Aires.

Poco tiempo atrás, planteos de esa naturaleza hubiesen merecido el castigo K y un sello de traidor a la causa impreso en la frente. Pero Scioli hizo una serie de movimientos autónomos y hoy extremará su postura al convertirse en vocero del campo ante Cristina.

Tomó, en ese tránsito, algunas prevenciones. Su charla, el martes pasado, con Néstor Kirchner fue para anticipar pasos y maniobras. El patagónico, receloso, se limitó a escuchar y a masticar una advertencia: «Te van a usar y después te van a c...», le dijo.

Scioli deslizó la promesa que no romperá sus lazos con la Casa Rosada pero, al mismo tiempo, transmitió que debe correr ese riesgo. A su lado, son más explícitos: «Si no recomponemos con el campo, nos quedamos sin proyecto acá (provincia) y allá (Nación)».

Lo de Scioli es más ambicioso: quiere ubicarse como el nexo entre las entidades rurales y la Casa Rosada, relación que desde Alberto Fernández hasta acá, ningún funcionario pudo ordenar porque el dinamitador de cada solución fue el propio Kirchner.

Todo opera en la misma lógica. Scioli se enfocó en dos líneas de acción destinadas a aislar a su competidor más temible: Francisco de Narváez. Primero apuntó a vaciarlo de peronismo y luego se dedicó a quitarle el respaldo de las entidades del campo.

En relación con el PJ se explican sus charlas con Eduardo Duhalde y Gerónimo Venegas, que este diario anticipó el jueves. Con el ex presidente charló largo y le pidió, incluso, una mediación con el jefe de las 62 Organizaciones. Se vieron a mitad de la semana pasada.

Las conversaciones reservadas con Hugo Biolcati (Sociedad Rural) y Mario Llambías (CRA), y su visita el viernes a la Rural, forman parte del operativo. En secreto, mandó a su ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó, a escuchar las quejas y bravuconadas de cada dirigente.

Logró, al menos, un guiño retórico. Biolcati, en una charla con otros dirigentes del campo el jueves pasado, hasta se permitió volver a incluir a Scioli entre los presidenciables, lista donde hasta esa mañana sólo mencionaba a Mauricio Macri y Julio Cobos.

El gobernador expone, de todos modos, un argumento que, cree, es irrefutable. La crisis del campo golpea las cuentas bonaerenses y agudiza una crisis que ya en diciembre pasado obligó a que Nación le gire, para pagar el aguinaldo, 3.000 millones de pesos.

Como mínimo, la provincia se deberá endeudar por una cifra similar para cubrir la brecha fiscal de este año. Por eso, Scioli va a decirle a la Presidente lo que ella ya sabe: que el endeudamiento sucio, por transferencias, tiene que blanquearse.

Modelo prometido

Usará Scioli un modelo que le prometió Kirchner unos meses atrás cuando suponía que después del 28-J podría elegir entre un tercer mandato K o la posibilidad, como plan B, de enfocarse en la provincia para pelear, en 2011, la gobernación bonaerense.

El esquema, que este diario anticipó en su edición del 11 de junio, fue formalizado la semana pasada por el ministro de Economía, Alejandro Arlía, y consiste en tomar los 630 millones en que quedó congelado el fondo del conurbano a fines de los 90 y dolarizarlo para redondear unos 2.500 millones.

Años atrás, Carlos Mosse dibujó un proyecto similar y se lo contó a Kirchner. Fue la base que desempolvó el ex presidente porque no requiere de un tratamiento en el Congreso, a diferencia de cualquier retoque de la Ley de Coparticipación Federal.

En Gobierno afirman que Cristina escuchará, pero como hizo con Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich, los gobernadores del PJ que la visitaron y le pidieron fondos, no dará ninguna respuesta. Cristina de Kirchner, como su esposo, conoce y aplica el verticalismo de la billetera.

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