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¿Es Andalucía el principio del fin del Gobierno?
Madrid - La derecha en el poder en España tenía ayer motivos para preocuparse tras su desplome en las elecciones regionales de Andalucía, de cara a un intenso año electoral en que Podemos, a la izquierda, y Ciudadanos, en el centroderecha, amenazan su reelección.
Rajoy, que el domingo por la noche mantuvo una reunión de crisis con dirigentes del partido y dos ministros, según varios medios, se había implicado personalmente viajando cinco veces a Andalucía en los 15 días de campaña. Aun así, no logró convencer a los andaluces de dar la espalda a los socialistas, golpeados sin embargo por un inmenso escándalo de corrupción local, pese a la reactivación de la economía, con un crecimiento del 1,4% del PBI en 2014 tras seis años de crisis.
Así, los resultados de Podemos, algo peores de lo esperado, se vieron eclipsados por la caída del PP.
"La foto demuestra que el que tiene un gravísimo problema es el PP, porque esto puede haber sido el inicio de una debacle", consideró Fernando Álvarez Ossorio, profesor de Derecho Constitucional en Sevilla.
Para explicar lo ocurrido hay que mirar hacia el otro neófito en estas elecciones, aun poco conocido fuera de España debido al enorme interés suscitado por Podemos: Ciudadanos, un partido nacido en Cataluña en 2006 que aboga por la transparencia y la lucha contra la corrupción, lanzado ahora al ruedo nacional.
Su 9% de votos en Andalucía, difíciles de obtener para un partido considerado por muchos como "catalán", provienen en parte del electorado de derecha, pero también de los indecisos que habrían podido decantarse por Podemos contra las políticas de austeridad del PP en una región con un 34,2% de desempleo, muy por encima de la media nacional del 23,7%.
Así, según los analistas, si Podemos logró menos escaños de los vaticinados por los sondeos fue más por la competencia de Ciudadanos que por las dificultades que atraviesa su aliado griego, Syriza, en su negociación financiera con Bruselas.
"Muchos jóvenes que estarían en la órbita de PP-PSOE han encontrado un Podemos que está más en su rango ideológico" debido a su centrismo, considera Álvarez Ossorio.
"Objetivamente, con un poco de distancia, si hace un año antes de existir Podemos nos hubiesen dicho que ahora entraría un partido que se llama Podemos con el 15% de votos y otro, Ciudadanos, con el 9 o el 10, nos hubiese parecido una locura, un tsunami enorme", señaló José Fernández-Albertos, politólogo del Centro Superior de Investigaciones Científicas.
Esta debilidad del bipartidismo reinante hasta ahora es un rompecabezas para Rajoy, que en mayo deberá hacer frente a elecciones municipales y regionales en 13 de las 17 comunidades autónomas, elecciones en Cataluña en septiembre -centradas en la independencia- y, a finales de año, legislativas a nivel nacional.
Y en todas deberá gestionar además las tensiones internas de su partido: ayer La Razón insistió en la "necesidad de recuperar ciertos valores per-didos" en el PP, aludiendo al ultraconservadurismo que había abogado por casi prohibir el aborto.
| Agencia AFP |


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