16 de julio 2010 - 00:00

Es ley reforma a Wall Street

En Michigan, Obama se refirió al avance de la reforma al sistema financiero, pilar de su Gobierno.
En Michigan, Obama se refirió al avance de la reforma al sistema financiero, pilar de su Gobierno.
Washington - El Congreso de Estados Unidos aprobó ayer la mayor reforma al sistema financiero desde la Gran Depresión, y envió el proyecto al presidente Barack Obama para su promulgación.

Con 60 votos a favor y 39 en contra, el Senado otorgó la aprobación final a la reestructuración -cuestionada por los bancos-, que enlas regulaciones de toda la industria financiera, en un intento de evitar que se repita la crisis de 2007 a 2009.

Los que siguen son los puntos principales de la norma que está ahora para la firma de Obama y que el propio Gobierno impulsó:

  • Un consejo de reguladores será creado para controlar señales de riesgo para todo el sistema. 

  • Se fija un sistema de «liquidación ordenada» para que el Gobierno la use en caso de emergencias, en lugar de los polémicos rescates de la última crisis.

  • Los fondos de cobertura con activos de más de u$s 150 millones serán obligados a registrarse ante la Comisión de Valores y quedarán expuestos a un mayor control. 

  • Se prohibirá a los bancos que tengan apoyo financiero del Estado hacer apuestas en el mercado con fondos propios, siempre que no estén relacionadas con necesidades de los clientes.

  • El proyecto impone regulaciones por primera vez sobre el mercado de derivados extrabursátiles, valorado en u$s 615 billones, incluido el mercado de seguros contra incumplimientos de deuda (CDS) como los que arrastraron a la aseguradora AIG. 

  • Gran parte del tráfico de derivados extrabursátiles se haría a través de canales más responsables y transparentes, como las Bolsas, las plataformas electrónicas y las cámaras compensadoras centrales.

  • Los bancos también tendrían que escindir sus mesas de operaciones de swap más riesgosas, pero podrían mantener muchos swaps internos, incluidos los derivados que usan para cubrir sus propios riesgos. 

  • JP Morgan, Bank of America y otros bancos comerciales podrían enfrentar cambios estructurales por el proyecto.

  • La supervisión de las firmas que liquidan pagos entre las instituciones financieras se generalizará. 

  • Se creará una nueva oficina de la SEC para regular las agencias calificadoras de crédito.

  • Los accionistas podrían pedir periódicamente votos no vinculantes sobre los paquetes de compensaciones de los gerentes más importantes, aunque su rol en la elección de los directores también se ampliaría. 

  • Las corporaciones tendrían que permitir el recupero de los pagos a ejecutivos si estuvieran basados en información financiera no precisa.

  • Se establecería un nuevo supervisor del Gobierno para regular las hipotecas, tarjetas de crédito y otros productos financieros de consumo. 

  • Los préstamos de emergencia de la Fed estarían expuestos al escrutinio del Congreso, pero no sus decisiones sobre las tasas de interés.