13 de agosto 2010 - 12:40

“Es preocupante el nivel de aceleración de la inflación”

• Entrevista a Kosacoff.
• "En 2011 se frena el consumo"

El economista Bernardo Kosacoff, ex titular de la CEPAL, alertó sobre la inflación y la falta de inversión en la Argentina.
El economista Bernardo Kosacoff, ex titular de la CEPAL, alertó sobre la inflación y la falta de inversión en la Argentina.
«El nivel de aceleración de la inflación que estamos viviendo es preocupante». La frase le pertenece al economista Bernardo Kosacoff, quien acaba de abandonar la dirección de la oficina local de la Comisión Económica para América Latina, tras ocho años de trabajo. Concentrado en proyectos personales, el economista dialogó con este diario sobre el boom del consumo, la escalada de los precios y la necesidad de lograr un equilibrio en las negociaciones salariales. También, dijo que la Argentina hoy enfrenta los mismos dilemas económicos que en 2007 y opinó sobre las medidas que debería tomar el Gobierno.

Periodista: ¿Cómo ve a la economía argentina actual?

Bernardo Kosacoff:
La economía argentina está pasando por una clara recuperación del nivel de actividad. El contexto internacional vuelve a ser favorable para el país, en particular con una soja a u$s 370 y con la mejora notable que hubo en la cosecha este año, que ha dado un impulso del sector externo muy fuerte. La recuperación de Brasil tiene un impacto positivo en nuestro mercado. A esto se le sumó una fuerte expansión de la capacidad de compra doméstica, explicada en parte por los programas sociales y la Asignación Universal por Hijo, pero también por un aumento del gasto público, una expansión monetaria, una tasa de interés real negativa y la aparición de los planes de financiación en cuotas. Frente a este escenario surgen nuevos dilemas de política económica.

P.: ¿Qué tan elevada es la necesidad de inversión que tiene el país?

B.K.:
Mucha y debería concretarse de manera inmediata. Pero los procesos de decisión son medidas que se toman en el presente y comprometen el futuro, por lo que es necesario contar con una visión previsible de al menos cinco años. Es indispensable un contexto claro para alcanzar una mejora de competitividad del aparato productivo. Lamentablemente, en este momento lo que ocurre en el mercado es una repetición del pasado, se abastece la demanda existente con una notable aceleración de las importaciones. La capacidad productiva local está operando al máximo posible y esto nos está determinando un fuerte proceso de incorporación de productos importados, que es el mecanismo que usan las empresas para responder al incremento en la demanda en vez de invertir para instalar mayor capacidad productiva.

P.: Sin embargo, los importadores se quejan de la existencia de trabas para el ingreso al país.

B.K.:
Si vemos los números, hoy tenemos saldos comerciales notablemente positivos que tienen que ver fundamentalmente con las dos reformas estructurales más importantes que tuvo la Argentina. Una, la vuelta de los recursos naturales, donde la reina es la soja; y por otra parte, el desarrollo de los insumos básicos, donde la Argentina se ha vuelto muy competente, como la siderurgia, la petroquímica, aluminio y demás bienes intermedios que coloca en el exterior. El otro sector que ha incrementado notablemente sus exportaciones pero cuando crece, también crecen sus saldos comerciales negativos, es el automotriz. Hoy la Argentina exporta automóviles fundamentalmente a Brasil, pero al tener fuertes contenidos importados en la producción de éstos, cuando aumenta la demanda doméstica y la producción, también aumentan las importaciones. El desafío allí es duplicar la producción de autopartes.

P.: ¿Cree que es posible mantener el boom de consumo en el tiempo?

B.K.:
Esta misma tasa de crecimiento es imposible de replicar en el futuro. Primero porque el salto productor que hubo en el sector agrícola, y en particular en la soja, no va a poder tener el año que viene la tasa de crecimiento que tuvo anteriormente. Al mismo tiempo, el nivel de demanda por parte del mercado brasileño de la producción automotriz local difícilmente pueda repetirse. Es decir, va a haber menos dinero para el consumo. En 2011 se va a desacelerar el consumo, pero vamos a seguir con tasas de crecimiento importantes en la economía.

P.: ¿Sería efectivo enfriar el consumo para frenar la tendencia creciente de la inflación?

B.K.: No; es fundamental que la Argentina siga sosteniendo la demanda y mantenga el nivel de actividad. Sólo de esta manera logrará encontrar una tasa de crecimiento a largo plazo. Lo que debe hacer el Gobierno es encontrar un equilibrio entre la demanda, el alza en los precios y los números macroeconómicos. El nivel de aceleración de la inflación que estamos viviendo es preocupante. Este fenómeno trae una caída del salario real, retrasa las decisiones de inversión, trae incertidumbre y la apreciación cambiaria. Por eso, quienes se dedican a la producción adoptan una actitud de cautela.

P.: ¿Qué medidas deben tomarse entonces para desacelerar la inflación?

B.K.: Se requiere de un acuerdo estable de precios, de ingresos y de salarios que lleve a la Argentina a recuperar una tasa sostenible de crecimiento a largo plazo. El sector privado generó un proceso de ahorro muy significativo, pero la alta incertidumbre hizo que una parte importante de ese ahorro se dolarizara o se depositara en el exterior, un fenómeno que desde mediados de 2007 hasta hoy supera los 50 mil millones de dólares. Esto es un problema serio que afecta a la demanda y a la inversión local, pero no deja de ser un colchón de dinero. En la medida en que las expectativas empresariales se acomoden a un sendero sostenible de desarrollo, este capital puede ser una fuente de financiamiento espectacular. El tema central es poder identificar oportunidades rentables de inversión, donde se asignen recursos para ampliar la capacidad productiva. De esta manera se erradicaría una de las patas que genera el incremento en los precios.

P.: Paritarias con aumentos de un 30% o un 40% aceleran la escalada inflacionaria.

B.K.:
Sí. Hay que poner un delicado equilibrio. En algún momento la Argentina tuvo salarios retrasados. Pero después del cambio de régimen en 2002 se logró una recuperación en el sector formal. El problema es que aún no se logró lo mismo con el empleo informal y el sector público, con lo cual la puja distributiva seguirá estando.

P.: El ministro Boudou dijo que espera para este año un crecimiento del 7%, pero pareciera que la Argentina quedó atrasada frente a Brasil.

B.K.:
Es un porcentaje muy bueno, más allá de la explosión de Brasil que se perfila como una de las potencias del futuro. Muchos países desarrollados querrían tener los números macroeconómicos que tendrá la Argentina en 2010. Un saldo comercial altamente positivo, una pequeña aceleración de las inversiones, el nivel de reservas, la recaudación fiscal son todos indicadores positivos; el desafío es sostenerlos. Habrá que controlar la inflación y lograr que el nivel de gasto público crezca al mismo ritmo que el ingreso.

Entrevista de Marcela Pagano