10 de julio 2014 - 00:00

Escalada: más víctimas civiles en Gaza y Hamás atacó un reactor

Mientras continuaba el segundo día del operativo israelí  “Marco protector” , parientes y amigos trasladaron los cuerpos  de  siete miembros de la familia  Al -Kaware.  Pese a las advertencias de la aviación israelí, el clan intentó proteger la vivienda del inminente bombardeo.
Mientras continuaba el segundo día del operativo israelí “Marco protector” , parientes y amigos trasladaron los cuerpos de siete miembros de la familia Al -Kaware. Pese a las advertencias de la aviación israelí, el clan intentó proteger la vivienda del inminente bombardeo.
 Gaza y Jerusalén - La situación bélica en Medio Oriente dio ayer un preocupante giro cuando Israel intensificó sus bombardeos sobre la Franja de Gaza, con un saldo provisional de, al menos, 60 palestinos muertos, entre ellos decenas de civiles y catorce niños, y el grupo fundamentalista Hamás penetró más profundamente en territorio del Estado judío con el lanzamiento de misiles, algunos de los cuales cayeron cerca del reactor nuclear de Dimona.

"Terroristas palestinos de Gaza dispararon tres cohetes contra Dimona", dijo una fuente militar. Dos cayeron a tierra y el dispositivo Cúpula de Hierro, el sistema de defensa israelí contra misiles, interceptó otro, agregó.

Los cohetes que no fueron interceptados en vuelo cayeron en áreas abiertas, por lo que no ocasionaron daños, pero observadores destacaron la audacia y la peligrosidad potencial del ataque. El ala militar de Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica) informó que los proyectiles eran cohetes M-75 de largo alcance.

Los milicianos de Hamás lanzaron desde la noche del martes 82 cohetes, 21 de los cuales fueron interceptados por el escudo antimisiles israelí. Algunos de los misiles alcanzaron áreas más alejadas de Gaza, como Jerusalén y la localidad de Hadera, a más de 125 kilómetros al norte de la Franja. Ninguno causó víctimas entre la población civil.

Los proyectiles siguieron cayendo de forma escalonada durante todo el día de ayer en torno de las poblaciones vecinas a Gaza e incluso llegaron a sobrevolar el área metropolitana de Tel Aviv, donde fueron interceptados por las baterías antiaéreas.

La amenaza se disparó durante unas horas en el aeropuerto internacional de Ben Gurion, situados a escasos 15 kilómetros al este de Tel Aviv.

También la populosa ciudad costera de Haifa, 160 km al norte de Tel Aviv, vivió momentos de temor por la caída de cohetes.

Se trata de una situación que el ministro israelí de Defensa, Moshe Yaalon, aseveró ayer que su Gobierno no va a permitir.

En una reunión operativa con el Estado Mayor, Yaalon confirmó que la Operación Margen Protector se ampliará e intensificará crecientemente en los próximos días hasta alcanzar sus dos objetivos: frenar el lanzamiento de cohetes y debilitar al máximo la infraestructura de Hamás en Gaza. Para el primero, expertos militares y diplomáticos consideran que la aviación y la artillería naval que Israel ahora utiliza es suficiente. La segunda demandaría, sin embargo, una incursión terrestre que el Ejército parece ya planear, afirman.

En los dos últimos días, el Gobierno israelí ha autorizado la movilización de 41.500 reservistas, cuyo cometido será liberar tropas regulares de tareas administrativas y reforzar así la infantería y la caballería que el Ejército tiene ya desplegadas en el perímetro de la Franja.

"Estamos asesinando terroristas de diferente rango, y esta operación proseguirá y se intensificará. Por nuestra parte, esta no va a ser una batalla corta. Seguiremos golpeando duro al (movimiento islamista) Hamás y otros grupos terroristas", afirmó Yaalon.

"Hemos decidido intensificar los ataques contra Hamas y las otras organizaciones terroristas en Gaza", declaró el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

El presidente palestino, Mahmud Abas, tachó de "genocidio" la campaña israelí en curso. "Matar a familias enteras es un genocidio perpetrado por Israel contra nuestro pueblo", declaró en una reunión de crisis.

En tanto, las fuerzas israelíes aceleraron ayer la ofensiva sobre Gaza, donde atacaron más de 160 objetivos con fuego de artillería naval y cazabombarderos.

A este respecto, un oficial de alto rango de la aviación israelí reveló que el Ejército golpeó en las últimas 48 horas más objetivos de Hamás en Gaza que durante los ocho días que duró la operación "Pilar defensivo", en noviembre de 2012.

Según el mando castrense, los esfuerzos se centraron sobre las lanzaderas de cohetes palestinas y contra posibles túneles, que considera una de las principales amenazas.

Fuentes militares indicaron que uno de los temores es que las Brigadas Azedín al Kasam, brazo armado de Hamás, puedan utilizar esas construcciones para intentar infiltrarse y atacar a través de ellos el interior de Israel.

Ayer, dos activistas palestinos de Gaza fueron asesinados cuando trataban de infiltrarse por mar en Israel, cerca del lugar donde la víspera otros cuatro militantes murieron en una tentativa similar.

"Desde las 7.00 de la mañana, las Fuerzas Armadas han lanzado 326 ataques que han alcanzado 31 túneles, 60 lanzaderas de cohetes y 38 centros operativos de Hamás", explicó el Ejército israelí en un comunicado. Además, aseguró haber asesinado a dos presuntos cabecillas islamistas.

En tres días, las operaciones israelíes causaron la muerte de 60 palestinos, 29 de ellos ayer, la mayoría de ellos civiles. La cifra incluye al menos siete mujeres y 14 niños. Los heridos ascienden a 1.000.

El Consejo de Seguridad de la ONU mantendrá hoy una reunión de emergencia sobre la situación en Gaza, que incluirá una exposición pública sobre la situación por el secretario general, Ban Ki-moon, seguida de consultas a puertas cerradas entre los quince miembros.

El Departamento de Estado norteamericano reiteró ayer su llamado a las dos partes a dar marcha atrás en la escalada, así como lo que considera el derecho de Israel a defenderse. Con todo, también afirmó la necesidad de evitar daños a la población civil.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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