21 de octubre 2016 - 00:00

Escándalo en EE.UU. por la amenaza de Trump de desconocer resultados

El magnate endureció su discurso sobre un fraude electoral a favor del Partido Demócrata y no descartó impugnar el veredicto de las urnas. Sería un hecho inédito.

ANTISISTEMA. Con sus declaraciones, Donald Trump consolida el apoyo de votantes antisistema. Sin embargo, para muchos, cruzó un umbral inaceptable en tradición democrática del país.
ANTISISTEMA. Con sus declaraciones, Donald Trump consolida el apoyo de votantes antisistema. Sin embargo, para muchos, cruzó un umbral inaceptable en tradición democrática del país.
Washington - El aspirante republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, retomó ayer el tono desafiante del debate del miércoles por la noche al asegurar que aceptará el resultado de las elecciones presidenciales sólo si gana y reiteró su denuncia de "amaño" a favor de su rival demócrata, Hillary Clinton.

"Damas y caballeros, quiero hacer un importante anuncio. Quiero prometer y comprometerme con todos mis votantes y simpatizantes y todo el pueblo de EE.UU.", empezó diciendo Trump en un acto de campaña en Delaware (Ohio), después del tercer y final debate presidencial en Las Vegas el miércoles.

A continuación, aseguró burlonamente: "Aceptaré totalmente los resultados de estas grandes e históricas elecciones... si gano".

"Por supuesto que aceptaría un resultado claro, pero también reservaría mi derecho a impugnar o presentar un desafío legal en caso de un resultado cuestionable", agregó en uno de los estados considerados clave para obtener la victoria y que actualmente parece disputado con Clinton.

La declaración de Trump muestra su nula intención de presentar disculpas por los comentarios en el debate, que logró una audiencia de 71,6 millones de espectadores, en el que evitó confirmar si aceptaría el resultado electoral, algo sin precedentes en la historia de Estados Unidos.

El magnate neoyorquino ya había planteado sus dudas respecto al proceso electoral en el país, pero su afirmación en pleno debate presidencial provocó indignación, y la propia Clinton se mostró "horrorizada".

"Se lo diré en su momento. Voy a mantener el suspenso", respondió Trump a una pregunta directa del moderador, Chris Wallace, sobre si acatará la respuesta de las urnas.

Este anuncio fue destacado por todos los medios de comunicación estadounidenses al analizar el tercer y definitivo debate entre Trump y Clinton, quienes no se estrecharon la mano y mostraron la agria relación mutua.

Las reacciones no se hicieron esperar, y el presidente estadounidense Barack Obama aseguró que "cuando tratas de sembrar la duda en las mentes de las personas sobre la legitimidad de nuestra elección, eso socava nuestra democracia".

Los estadounidenses, incluidos los republicanos, "tienen que plantarse" ante esa actitud, instó por su parte el vicepresidente Joseph Biden.

"El sistema electoral estadounidense es seguro. Tenemos confianza en él y no creo que nos beneficien las especulaciones en este momento", destacó la fiscal general, Loretta Lynch.

Pero también desde el propio Partido Republicano, arreciaron las críticas. El senador y excandidato presidencial John McCain, quien perdió las elecciones de 2008 frente a Barack Obama, señaló que admitir el resultado "es un acto de respeto hacia la voluntad del pueblo estadounidense". "No me gustó el resultado de las elecciones de 2008. Pero tenía el deber de reconocerlo, y lo hice sin reticencias", remarcó en un comunicado.

Incluso la ONU confió ayer que cualquier queja sobre un posible fraude electoral se lleve por los cauces legales establecidos.

Por su parte, la jefa de campaña de Trump, Kellyanne Conway, afirmó que el aspirante "siempre dijo, si se ponen juntas todas sus declaraciones, que aceptará el resultado", pero agregó que era necesario primero conocer cómo será el mismo.

A menos de tres semanas de las elecciones, no obstante, Trump parece decidido a proseguir con su tono agresivo y a agitar los rumores de "fraude" y "amaño".

En un mensaje en su cuenta de Twitter, y poco antes de su mitin de Ohio, el republicano afirmó que Clinton había recibido las preguntas del debate "inapropiadamente" para poder preparar sus respuestas, como ejemplo del favoritismo del que goza.

El magnate viene de enfrentar varias semanas complicadas, después de los recientes escándalos por acusaciones de acoso sexual y un video con declaraciones denigrantes hacia las mujeres, que hicieron mella en las encuestas, donde cayó frente a Clinton. Ambos volvieron a verse anoche en Nueva York en la cena de recaudación de fondos de la Fundación Al Smith, en la que tradicionalmente los candidatos ofrecen una visión más ligera y humorística de la campaña.

Agencias EFE, AFP, DPA, ANSA y Reuters

Dejá tu comentario