Escándalo por reventa ilegal de entradas

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 Un miembro de la FIFA es sospechoso de estar en el origen de una red de reventa ilegal de miles de entradas del Mundial, informó la Policía brasileña, que pidió ayuda a la organización para identificarlo. El integrante de la FIFA, un extranjero alojado en el lujoso hotel Copacabana Palace de Río, entregaba entradas de cortesía en las tribunas vip destinadas originalmente a ONG, patrocinadores y familiares de jugadores a la subsidiaria Match Hospitality.

Match las entregaba a su vez a un francoargelino con altos contactos en el mundo del fútbol, Mohamadou Lamine Fofana, que las revendía por unos 1.000 euros cada una, a veces a través de agencias de turismo. El sistema ilegal habría funcionado durante los últimos cuatro mundiales, según la Policía.

Once personas fueron detenidas el martes en el marco de la operación policial que desmanteló la banda, incluido Lamine Fofana. "Era un grupo que facturaba mucho dinero en cada juego. Eran unas 1.000 entradas por partido, con un precio base de unos 1.000 euros cada una", declaró el fiscal de Río de Janeiro Marcos Kac.

Primero, la Policía pensó que Lamine Fofana trabajaba en la FIFA y era el líder de la banda, pero luego se dio cuenta de que no pertenecía a la organización y "de que había alguien por encima de él de la FIFA, con un intermediario en Match Hospitality", declaró el comisario Fabio Barucke en conferencia de prensa.

Lamine Fofana tiene dos pasaportes, francés y argelino. Según la Policía, vive en Dubái y tiene una oficina en Ginebra. "Tenemos indicios de que al menos una persona de la FIFA pasaba entradas a Match", insistió.

El fiscal Kac indicó que se investiga también el papel de varias federaciones de fútbol, sobre todo las de Argentina, España y Brasil, en la eventual reventa de ingresos de cortesía, sobre todo vip, a través de esta red criminal.

Las tres federaciones no han querido comentar la información.

"La FIFA aguarda para ver todos los elementos de esta investigación y no podemos hacer comentarios por el momento", dijo la portavoz de la organización, Delia Fischer, consultada sobre el asunto.

"Cuando vi las noticias de que hay revendedores, que pueden ser de la FIFA o no, yo quedé asustado porque significa que hay gente dentro de la institución que quiere ganar más de lo que ya está ganando, con un mercado paralelo", comentó, por su lado, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva.

"Si la FIFA hizo eso de verdad tiene que ser investigado", comentó el expresidente brasileño.

La operación policial fue bautizada "Jules Rimet", en honor al francés que presidió la FIFA durante 33 años y que creó la Copa del Mundo.

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