Espadeo por Solano Lima ya llegó hasta Cristina

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«Si Solano viviera, estaría con Máximo y los muchachos».

Munira Azura pasó anteanoche por Casa Rosada, se vio con Cristina de Kirchner y le repitió la frase que, como un mantra, vocea desde hace meses.

La viuda de Vicente Solano Lima, vicepresidente de Héctor Cámpora, rema, con enojo y angustia, por la vindicación de su esposo fallecido para despegar su nombre y su memoria de la agrupación anti-K patrocinada por el legislador del PRO Cristian Ritondo.

La movilización del 8N, en la que hicieron flamear banderas con el nombre de La Solano Lima, llevó al punto de la exasperación a la mujer que pidió, a través de Juan Carlos Dante Gullo, un canal con la Casa Rosada para despegar a su familia del sello peronomacrista.

Con «Canca» Gullo como lazarillo pasó, primero, por el despacho de Juan Abal Medina, donde la recibió también Oscar Parrilli, y luego se sumó a la charla, que se estiró durante casi una hora, la Presidente.

La figura -su apellido- de Solano Lima, un conservador popular de San Nicolás que se sumó al dispositivo peronista, tenía relación de pares con Juan Domingo Perón y en los tempranos 70 llegó a declararse el «primer montonero», se convirtió en objeto de disputa entre malones K y anti-K.

El primer movimiento, a modo de ironía, lo hicieron los macristas que patrocina Cristian Ritondo, más que como un homenaje a Solano Lima, para torear a la naciente agrupación juvenil que tomó

el apellido de Héctor J. Cámpora, «El Tío», explorando

la idea de los vices díscolos, en medio del tironeo entre Cristina de Kirchner y Julio Cobos.

Aquel espadeo generó una reacción. Un grupo de peronistas con simpatías K, entre ellos Eduardo Valdez, formaron su propia agrupación La Solano Lima, para disputar la propiedad política y simbólica de aquel dirigente.

Así y todo, el ala macroperonista fue más activa y con frecuencia edita videos mordaces contra el Gobierno. A ese «uso» se refiere, con bronca, la viuda del vice que no fue siguiendo el razonamiento de Miguel Bonasso que invoca a Cámpora como el presidente que no fue.

Azura le manifestó anteanoche su «indignación» a la Presidente por la «utilización» del apellido de su esposo y agradeció el trato «cariñoso y cercano» por parte de la Presidente, según la información que publicó el sitio de la Casa Rosada.

Pacto de caballeros

«Un dirigente justicialista -aseguró Munira, según el portal del Gobierno- y un patriota con 50 años de vida política no participaría nunca con el sector que está usando su nombre».

Aunque la viuda planteó la posibilidad de recurrir a la Justicia para impedir el uso del apellido de su esposo por parte de la agrupación que reporta Ritondo, en el kirchnerismo dicen preferir un pacto de caballeros para que ese sector del PJ alineado con Macri tenga el gesto de dejar de invocar a Solano Lima.

En paralelo, con patrocinio oficial, hay varias medidas impulsadas por los K para recuperar la propiedad de Solano Lima. Un proyecto para nombrar una avenida en San Nicolás, la construcción de un monumento que recuerde al vice y hasta un proyecto, cuya autoría es de Carlos Kunkel, para nombrar Solano Lima a una ruta nacional.

Gullo, a su vez, desempolvó un plan que pergeñó a fines de los 90 para crear la Fundación Cámpora-Solano Lima para la Juventud, que había lanzado al cumplir 25 años del triunfo del 11 de marzo de 1973, y que ahora relanzará como parte de las «acciones» para recuperar a Solano Lima.

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