3 de febrero 2012 - 00:00

España aprueba otro ajuste a bancos por 50.000 millones de euros

Mariano Rajoy
Mariano Rajoy
Madrid - El Gobierno español aprobará hoy una reforma del sector bancario, que le exigirá un nuevo ajuste de 50.000 millones de euros para sanear los excesos heredados de la burbuja inmobiliaria. Con esta reestructuración evitarán afectar al ya excesivo déficit público.

La tasa de desempleo en España es la más alta entre las 17 naciones de la eurozona. En enero aumentó un 8,7% en relación con el mismo mes del año pasado y registró la sexta suba consecutiva, de acuerdo con datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Así, el número de desempleados en el país se situó al finalizar el mes en casi 4,6 millones de personas.

El objetivo del ajuste financiero es «que se generen integraciones para hacer entidades viables» y «que el saneamiento sea rápido y profundo», explicó ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos. Los bancos españoles están debilitados desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, ya que poseen numerosos créditos que corren el riesgo de no ser devueltos, así como un stock de inmuebles y terrenos embargados.

Estos activos, considerados «problemáticos», sumaban 176.000 millones de euros en junio de 2011, aunque se supone que ese número aumentó ahora. Para cubrir las eventuales pérdidas a la hora de vender estos activos, los bancos hicieron provisiones por la tercera parte de esta suma, pero las autoridades consideran que no es suficiente.

Con la reforma, «las provisiones para activos problemáticos aumentan hasta el 80% (del valor de los activos), según los casos, y se crea una genérica del resto del crédito promotor», es decir, el considerado como sano, explicó el ministro. «Este proceso se debe realizar en un año» y no habrá «ningún tipo de ayuda pública», precisó, aunque el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) podrá intervenir eventualmente. «Lo que pretende esta reforma es mejorar la confianza y la credibilidad del sector financiero español» para «que pueda volver a financiar el crecimiento económico y la creación de empleo», insistió De Guindos, en un país al borde de la recesión y con un desempleo récord del 22,85%.

La reforma impone a los bancos que la mayoría de esta provisión, 35.000 millones de euros, provenga de sus beneficios, lo que las instituciones ya empezaron a hacer. Santander, primer banco cotizado en la zona euro, ya sacrificó casi todo su beneficio del cuarto trimestre (-98%) al destinar más de 3.000 millones de euros a provisiones. BBVA, número dos del país, dedicó 665 millones al «saneamiento» de su patrimonio inmobiliario. Este banco anunció ayer una caída en sus ganancias de un 34,8% en 2011, a 3.004 millones de euros, por el impacto negativo del fondo de comercio en Estados Unidos y las elevadas provisiones para afrontar la depreciación de activos inmobiliarios. Por su parte, CaixaBank ya vio cómo su beneficio de 2011 cayó un 13% tras una provisión «extraordinaria» de 1.000 millones. A las entidades que se fusionen, el Gobierno acordará un plazo de dos años para sanear sus activos. En ese caso, podrán solicitar una ayuda del FROB mediante la emisión de obligaciones conPara hacer frente a estas ayudas, «la capacidad del FROB aumentará a 15.000 millones de euros», frente a los 9.000 millones actuales, subrayó el ministro.

Agencias AFP y Reuters

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