Gonzalo Higuaín y Daniel Alves juegan un partido de la Liga española, el paraíso fiscal de los jugadores extranjeros.
España es el país de la Unión Europea con menores costos fiscales para los futbolistas extranjeros, según el último estudio elaborado por Ernst & Young Abogados, que compara los costos tributarios de los expatriados en Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Holanda.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las principales diferencias radican en que algunos de los países analizados tienen regímenes especiales aplicables a personas que trasladan su residencia a dicho país, como es el caso de muchos jugadores.
Desde 2004, este régimen especial existe en España para las personas que, con motivo de un desplazamiento laboral, adquieren la residencia fiscal y siempre que cumplan determinados requisitos. La norma, conocida como «ley Beckham» porque coincidió con la llegada del futbolista inglés al Real Madrid, trata de promover el ingreso de empresas, directivos y profesionales extranjeros a España tomando como modelo beneficios fiscales análogos a los vigentes en otros países del entorno europeo para los expatriados.
De esta forma y con carácter general, el régimen especial permite tributar como no residente al tipo fijo del 24% sólo por las rentas que se generen en España. Se puede aplicar hasta un máximo de 6 años y debe solicitarse dentro de los seis meses siguientes desde la fecha del inicio de la actividad en el país. El tipo fijo del 24% es muy beneficioso para los jugadores extranjeros, ya que dados sus importantes ingresos, les permite un importantísimo ahorro de impuestos frente a lo que pagaría cualquier contribuyente español.
Los equipos españoles también pagan menos. Según Ernst & Young Abogados, las diferencias expuestas ponen de manifiesto que el efecto de los impuestos puede ser relevante para los clubes a la hora de realizar los fichajes, sobre todo si se tiene en cuenta que los jugadores suelen negociar el salario neto, es decir, una vez deducidos los impuestos y los costos de la Seguridad Social.
De esta forma, España sigue siendo el país más ventajoso en términos fiscales. Así, el contrato de un jugador con unos ingresos netos al año de 500.000 euros implicaría para un club español el pago en impuestos de 180.059 euros; mientras que para una retribución de dos millones de euros, la suma ascendería a 680.059 euros.
Dejá tu comentario