14 de junio 2012 - 00:00

España, en la cornisa: ya deuda paga 6,8% a 10 años

La canciller alemana, Angela Merkel, fue muy criticada ayer, pero esta vez no por su férrea postura fiscal, sino por su falta de tacto. Se le ocurrió vestir un tailleur color naranja justo cuando la selección de fútbol germana enfrentaba a su par holandesa en un partido clave de la Eurocopa 2012.
La canciller alemana, Angela Merkel, fue muy criticada ayer, pero esta vez no por su férrea postura fiscal, sino por su falta de tacto. Se le ocurrió vestir un tailleur color naranja justo cuando la selección de fútbol germana enfrentaba a su par holandesa en un partido clave de la Eurocopa 2012.
Madrid - La presión de los mercados sobre España no cesa: la rentabilidad del bono a diez años registró ayer un nuevo récord desde la introducción del euro al cerrar en el 6,75%. La prima de riesgo del país, la diferencia de interés entre el bono español a diez años y su equivalente alemán, terminó la jornada en 526 puntos básicos, dos puntos menos que al cierre del martes.

Las dudas sobre el rescate a los bancos españoles de hasta 100.000 millones de euros acordado por el eurogrupo y el temor a que las elecciones del domingo en Grecia conlleven la salida del país del euro siguen haciendo estragos. La sorpresa la dio ayer la Bolsa española, que subió frente a las caídas de las demás plazas europeas.

Pese al repunte de la rentabilidad del bono español, el Ibex 35, el índice principal de la Bolsa madrileña, subió un 1,42%, hasta los 6.615 puntos. Esta suba se debió al empuje de Inditex, que se disparó hasta el 11,57% tras presentar unos resultados trimestrales con un incremento del 30% en sus beneficios. La suba de ayer redujo las pérdidas del Ibex 35 en lo que va de año al 22,78%.

Dudas

Los mercados dejan así patente sus dudas sobre el rescate europeo a la banca española, que sufrió el martes un nuevo revés cuando la agencia de calificación Fitch llevó a cabo una rebaja masiva de sus notas -bajó la calificación a 18 entidades-, un día después de haber rebajado ya la de los dos grandes bancos, el Santander y el BBVA, y la semana siguiente a haber bajado la de España.

Aún no se sabe la cantidad de dinero que España va a pedir a sus socios europeos, ya que el Gobierno de Mariano Rajoy espera los informes de los auditores externos contratados para fijarla. También se desconoce el interés que habrá que pagar por ese préstamo.

La desconfianza de los mercados se alimenta además con la incertidumbre sobre qué mecanismo se utilizará finalmente como fuente de la ayuda: el Fondo de Estructuración y Estabilidad Financiera (FEEF) o el Mecanismo de Estabilidad Europea (MEDE).

En el caso del MEDE, un fondo permanente que previsiblemente entrará en vigor en julio sustituyendo al FEEF, los préstamos tienen prioridad de cobro y los inversores privados temen ser los últimos en cobrar -o no cobrar nunca- en caso de un impago de la deuda española.

A todo ello se suman las elecciones parlamentarias que se celebrarán en Grecia el domingo y que pueden desembocar en una salida del país del euro, un escenario con consecuencias para España, para la también periférica Italia y para toda la zona euro.

Agencia DPA

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