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España lanza hoy ambiciosa reforma bancaria (la 4°)
Tras la estatización de Bankia, hoy el primer ministro español, Mariano Rajoy, presentará la reforma financiera (es la cuarta desde que comenzó la crisis).
Será la cuarta reforma financiera de importancia desde que se inició la crisis, pero la segunda que aborda el Gobierno de Mariano Rajoy después de que en febrero impusiera 54.000 millones en provisiones para los bienes inmobiliarios más problemáticos de la banca.
El Consejo de Ministros de hoy obligará a la banca a realizar un esfuerzo adicional en provisiones inmobiliarias de unos 35.000 millones de euros, lo que puede llevar a pérdidas a varias entidades, que estarán abocadas a vender activos o fusionarse. Para los expertos, el hecho de que la reforma haya coincidido con la nacionalización de BFA-Bankia, la entidad más problemática, revela la intención del Gobierno de lanzar un mensaje de confianza a los mercados, que hasta ahora han dudado sobre la fortaleza del sistema financiero español.
Los bancos españoles llegan a esta nueva fase con un equipaje exiguo, tras haber abordado una primera tanda de provisiones que afectó a los créditos dudosos, morosos y a los activos inmobiliarios adjudicados, como pisos, solares y promociones, y que suman en España 180.000 millones de euros.
En el camino, varias entidades se han visto abocadas a desaparecer, pero el intenso proceso de concentración no ha sido suficiente para el Gobierno, que además de defender la nacionalización de Bankia -entidad que era reticente a una fusión-, vería con buenos ojos nuevas integraciones.
Endurecimiento
A partir de hoy, los bancos españoles afrontarán un endurecimiento de las provisiones inmobiliarias que afectarán a los créditos considerados sanos o no problemáticos, y que suman en España 140.000 millones adicionales. Entre las posibilidades está la de elevar las provisiones de un 7% a un 30%, lo que obligará a las entidades a desembolsar 32.000 millones de euros adicionales en un plazo de tiempo determinado, entre uno y dos años.
Para los bancos que no puedan cumplirlo, el Estado -a través del organismo público Fondo de Reestructuración Bancaria, FROB- arbitrará un sistema de coberturas en forma de avales, que permitirá a las entidades realizar las provisiones con menos premura. Estos avales garantizarán que las pérdidas que puedan producirse en la cartera inmobiliaria estarán cubiertas por el Estado. Pero no será una cobertura gratuita, ya que obligará a las entidades a pagar una prima anual por ella y las que la disfruten estarán obligadas a presentar planes de saneamientos, que pasarán por la venta de activos o, llegado el caso, por procesos de integración.
Una vez aplicados estos intensos saneamientos, los bancos podrán sacar los bienes inmobiliarios de su balance y traspasarlos a sociedades externas, cuya creación será regulada también hoy. Se trata de sociedades de inversión inmobiliaria según la terminología oficial, que trata de evitar el término de «banco malo». Los bancos traspasarán los activos a estas sociedades con un fuerte descuento, sin miedo a sufrir pérdidas gracias a las importantes dotaciones realizadas.
La medida será voluntaria para cada banco, que podrá decidir entre constituir las sociedades inmobiliarias en solitario o asociado a otras entidades.
Las acciones de Bankia bajaron más del 1% y acumulan un descenso del 45% desde su salida a Bolsa en julio pasado. Mientras que los títulos de BBVA subían un 5,8% y los de Santander ganaban un 5,4%.
Agencias EFE y Reuters


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