25 de mayo 2010 - 00:00

Espectáculo multimedia al aire libre

El acto en el exterior del Colón comenzó a las 19.30 con una suelta de papelitos albicelestes y globos, y, al mismo tiempo, artistas descendiendo por edificios aledaños, con técnica de danza aérea en arneses. Recordó al Polo Circo en Plaza San Martín hace pocas semanas, que deslumbró con los mismos trucos en las alturas, o a los shows de Fuerzabruta, pero se trató de la antesala fashion que dio lugar a la gala de apertura del Colón. Sin embargo, el espectáculo propiamente dicho, concebido como arte digital multimedia sobre la fachada del Colón, contó, además, con la presencia de 120 actores caracterizados según las diferentes épocas del país, que desfilaron cual damas antiguas, caballeros y hasta artistas callejeros de la era contemporánea. Todo ocurría sobre un escenario especialmente construido fuera del teatro, al aire libre.

El recurso audiovisual denominado Mapping Video Projection 3D consistió en proyectar imágenes que interactuaban sobre la fachada y que combinó diferentes fragmentos de óperas, conciertos y épocas del teatro argentino. Cuando, cerca de las 21 comenzó la función en el interior del Colón, esa misma pantalla gigante reproducía todo lo que ocurría en el escenario, para que los presentes afuera pudieran sentirse como si estuvieran adentro. O al menos imaginarlo.

En el show previo, se destacó el truco visual por el que los tres tenores, Darío Volonté o María Callas, entre muchísimos otros, cantaban asomados desde los diferentes rincones de la fachada del Colón, con una iluminación multicolor que acompañaba y ambientaba cada fragmento.

Impactaron los efectos de luz y sombras sobre el edificio con un gran director de orquesta al frente de sus músicos, para dar paso luego al desfile de instrumentos gigantes como trompetas, flautas traversas y guitarras. La musicalización grabada contó con relatos en off (aunque fue difícil escucharlos por la saturación del sonido, en tanto los diferentes testimonios de personajes vinculados al Colón, como Pedro Ignacio Calderón, Julio Bocca o Maximiliano Guerra ofreciendo sus impresiones tampoco pudieron ser oídos correctamente.

El cierre llegó con más efectos lumínicos que simulaban pinceladas de pintura sobre el Colón, además de la Bandera Argentina, que flameó sobre la fachada completa, y el final con imágenes de diferentes rincones del Colón restaurado.

Dejá tu comentario