29 de mayo 2014 - 00:00

Esperable: conjueces, por ahora, quedan en stand-by

Los cruces entre oficialismo y oposición en el Senado por el listado de conjueces para la Corte Suprema de Justicia perdieron gran parte de su sentido ayer al mediodía. 

Fue cuando la Corte debió resolver un expediente por supuesto daño que involucraba al ministro Carlos Fayt. Sus colegas del máximo tribunal se excusaron de intervenir y se dio paso a la convocatoria de los presidentes de las Cámaras Federales que ayer se encontraban en la Corte por otros motivos (ver nota aparte).

Se sortearon cinco nombres entre todos los presentes y éstos resolvieron entender el planteo contra el ministro decano como insustancial y procedieron con una resolución sustentada en el artículo 280.

La resolución llevó las firmas de Mariano Borisnky (presidente de la Casación Penal federal), Alberto Criscuolo (Cámara de San Martín), Mario Boldu (Cámara de Posadas), José Luis Villalba (Cámara de Salta), Juan Macías (Cámara de Mendoza) y Marina Cossio de Mercau (Cámara de Tucumán).

De este modo, quedó en evidencia lo endeble de las disputas que dominaron al Senado días atrás. Los conjueces que votó el Gobierno sólo tendrán oportunidad si se debate la exención de los magistrados al Impuesto a las Ganancias o algún tema similar relacionado con los salarios. En todas las ocasiones en las que los ministros se preserven de expedirse, la respuesta será la convocatoria a los titulares de las Cámaras, tal como sucediera ayer.

Una metodología que ya se daba por segura en la Corte desde el mes de diciembre cuando se conoció la nómina de abogados de la matrícula que el Gobierno anunció que enviaría al Congreso para su aprobación.

La oposición, especialmente los senadores de la UCR, también conocía esta determinación, pero aun así optaron por plantear que los conjueces debían aprobarse con las 2/3 partes del Senado y se rimitieron, en la sesión de la Comisión de Acuerdos, una y otra vez al antecedente de la administración de Eduardo Duhalde, cuando los conjueces se votaron con el aval de toda la Cámara.

Ante la embestida opositora el senador Miguel Pichetto les recordó a los senadores del radicalismo que "como ellos bien sabían", en la última votación de conjueces el país "era otro". Mientras tanto, Gerardo Morales animaba el show con exclamaciones tremendistas: "lo que ustedes no quieren entender es que esto se terminó y ya se están yendo".

Aunque nunca se dirá en voz alta en la UCR, la disputa por los conjueces de la Corte, plagada de arengas constitucionalistas, en realidad encerraba motivaciones políticas: este partido hubiese querido negociar más lugares en el listado que finalmente el kirchnerismo aprobó en soledad. En la Corte esto se conoció durante toda la pelea en el Senado pero los justices no emitieron señales. Para ellos, tal como se vio ayer, siempre fue una partida ganada de antemano.

Dejá tu comentario