31 de octubre 2012 - 00:00

Esperable: Irán negó relación con atentado AMIA y frustró reunión

Susana Ruiz Cerruti
Susana Ruiz Cerruti
Irán se negó ayer otra vez a reconocer que funcionarios y exfuncionarios de ese país puedan estar involucrados en el ataque terrorista a la AMIA. Sin embargo, señalaron que colaborarían con la identificación de los culpables, siempre que no sean los acusados por la Justicia argentina, que pide extradiciones y ofrece un juzgamiento en un tercer país.

La posición complicó seriamente las negociaciones abiertas el lunes pasado en Ginebra (Suiza) entre los enviados de los gobiernos argentino e iraní, y nubló el horizonte para continuar con el diálogo.

Complicó aún más el panorama la declaración que llegó en medio de las negociaciones desde Teherán, de parte del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen iraní, exponiendo públicamente la posición del país árabe en la mesa de negociaciones de Ginebra. Según el vocero de ese ministerio, hablando desde Teherán mientras los enviados discutían en Ginebra, su país está «listo para identificar» a quienes hayan realizado el atentado, pero que «rechazamos cualquier acusación contra nuestros ciudadanos».

En la Argentina, la exposición pública de lo que se estaba planteando desde Teherán causó sorpresa e indignación, ya que se suponía que eran posiciones secretas y que, en todo caso, sólo habría algún comunicado conjunto cuando las negociaciones hayan terminado y los funcionarios hayan retornado a Buenos Aires y a Teherán. Obviamente, las discusiones entre los dos Estados se estancarán si la posición iraní es la de negar la posibilidad de juzgar a los ciudadanos de ese país acusados de haber participado en el atentado a la AMIA.

El vocero de la Cancillería iraní, Ramin Mehmanparast, fue el responsable de hablar sobre el tema desde Teherán, asegurando que «las negociaciones» con la Argentina se llevan adelante y que «continuarán hasta que se llegue a una conclusión clara».

Como contrapartida, la Argentina exige como situación sine qua non la de abrir el juicio para los ciudadanos iraníes para que las negociaciones puedan continuar. Para esto, los enviados del Gobierno abrieron entre el lunes y ayer todas las posibilidades, incluyendo la de que el juicio por el atentado sea realizado en un tercer país, como propuso la Argentina (eventualmente, Marruecos) o que intervengan las cortes supremas de ambos países en el juzgamiento de los acusados.

Los encuentros se desarrollaron en la sede de Naciones Unidas, con la procuradora del Tesoro de la Nación, Angelina Abbona, titular de la delegación nacional, como abogada del Estado. Abbona permanentemente mantuvo comunicación con la quinta de Olivos, incluyendo las últimas conclusiones y el conocimiento de las declaraciones del vocero del ministerio iraní. La delegación la completan el vicecanciller, Eduardo Zuain, y la consejera legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerruti.

Para la Argentina, la única posibilidad válida es que las conversaciones entre ambos países es hallar un criterio judicial común, ya que en la Argentina se acusa a funcionarios iraníes de ser los autores intelectuales del atentado terrorista contra la mutual judía ocurrido en 1994.

El presidente de la AMIA, Guillermo Borger, consideró ayer que «se terminó» la mesa de diálogo entre la Argentina e Irán a partir del momento en que la Cancillería iraní reiteró que sus ciudadanos no tienen vinculación con el atentado a la mutual judía.

«Sentarse en esta mesa de diálogo, en la que insistimos que no confiamos en esta presencia de Irán, y decir que sus ciudadanos no tienen nada que ver es decir que la mesa se terminó», dijo Borger. Según el dirigente, con estas declaraciones, se confirma que «Irán no es confiable», y evaluó que se trata de «una respuesta demasiado fácil y fuera de lugar cuando se habla de una mesa de negociaciones».

En 2006, la Argentina emitió una orden de captura internacional contra el entonces ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi; el exministro de Información, Alí Fallahijan; el exasesor gubernamental, Mohsen Rezai; el exagregado de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Moshen Rabbani; el exfuncionario diplomático, Ahmad Reza Ashgari; y el libanés Imad Fayez Mughniyah. También son requeridos por la Justicia argentina el viceministro de Relaciones Exteriores para Asuntos Africanos de Irán, Hadi Soleimanpour; el expresidente iraní, Alí Akbar Rafsanjani; y el exministro iraní de Relaciones Exteriores, Alí Akbar Velayati.

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