3 de agosto 2016 - 00:00

Esposa de López desconoció dólares y admitió discusiones

José López
José López
María Amalia Díaz, esposa de José López, negó haber sido partícipe del enriquecimiento ilícito del exfuncionario y aseguró que su marido fue al convento de General Rodríguez porque tenía previsto recluirse unos días en ese lugar. La mujer dijo desconocer de dónde salió el dinero que el exsecretario de Obras Públicas intentó esconder la madrugada del 14 de junio.

A través de un escrito presentado ante el juez federal Daniel Rafecas, y sin responder a preguntas, Díaz relató que momentos antes de su llegada a General Rodríguez habían mantenido una discusión, luego de ver que López salía de su casa con el arma que tenía en el momento de ser arrestado. Argumentó un comportamiento alterado de su esposo en las semanas previas y justificó llamados desde su celular con el pretexto de que López lo utilizaba a veces, ya que afirmaba que su línea estaba intervenida.

"Niego los hechos que se me imputan, nunca ayudé ni participé para que mi marido se enriqueciera ilícitamente. Desde que compartimos nuestra vida y según es mi conocimiento siempre hemos adquirido nuestros bienes con el producto de nuestro trabajo", subrayó Díaz en el escrito . Sobre los casi u$s9 millones que tenía López en los bolsos que dejó en el convento la mujer dijo desconocer "la existencia de ese dinero" y si "le pertenece o no" a su marido. "Este dinero no era de mi conocimiento y no formaba parte del patrimonio de la sociedad conyugal. Mi estupor y sorpresa por el giro que ha tomado mi vida desde esa noche aún no cesan y realmente no tengo conocimiento de todo ello", destacó la esposa del exfuncionario kirchnerista.

Detalles

Díaz abundó en cuestiones de su vida profesional, dio un detalle de sus bienes. Al referirse a la noche de la detención en el convento, Díaz aseguró que para ella fue "sorpresivo" y que su marido desde "días anteriores" al hecho "venía demostrando un comportamiento atípico, mostrándose inquieto, ansioso y algo paranoico", además de manifestar "que se sentía vigilado y perseguido". "Me pedía utilizar mi celular dado que creía que su teléfono era escuchado", agregó. El día anterior a su llegada con las monjas, López "estaba más inquieto que lo habitual, nervioso", recordó Díaz, quien aseguró que su matrimonio "venía en decadencia" y ella sospechaba de su infidelidad. Durante la cena del lunes 13 de junio, horas antes de la detención, Díaz recordó que su marido le dijo "que no encontraba paz" y ella le sugirió que hablara con la madre Alba, "quien era consejera espiritual de ambos". Tras hablar con la madre Alba, López le afirmó que la religiosa había acordado con él para que vaya a pasar unos días al Monasterio "a conversar con ella". "José subió a la habitación antes de irse y es que al subir al rato a la misma habitación veo que su arma grande estaba en el piso. Al verlo con la misma me alteré y discutimos, le dije que evidentemente no tenía en claro lo que quería a diferencia de mí, por lo que muy alterada tomé mi cartera y dejé la casa rápidamente", recordó sobre lo que ocurrió esa noche."Ignoro lo que José hizo con posterioridad a mi salida del hogar", resaltó Díaz, quien reconoció haberse comunicado luego con Alba.

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