31 de diciembre 2012 - 00:00

Estados Unidos más cerca del temido abismo fiscal

El líder republicano John Boehner saliendo del Capitolio anoche mientras su par demócrata Harry Reid no oculta su preocupación. El presidente Obama tampoco trasluce optimismo y otro tanto ocurre con las caras de los senadores republicanos L. Alexander y B. Corker.
El líder republicano John Boehner saliendo del Capitolio anoche mientras su par demócrata Harry Reid no oculta su preocupación. El presidente Obama tampoco trasluce optimismo y otro tanto ocurre con las caras de los senadores republicanos L. Alexander y B. Corker.
Washington - Los esfuerzos por evitar que la economía de Estados Unidos caiga mañana en el «abismo fiscal» se estancaron ayer, mientras los legisladores demócratas y republicanos seguían discutiendo cómo impedir que suban los impuestos en Año Nuevo. Una hora antes del plazo que habían estimado para presentar un plan, líderes republicanos y demócratas del Congreso dijeron que aún no lograban un acuerdo que detenga las alzas automáticas de impuestos y recortes al gasto que podría lanzar a la economía del país a una recesión. «Aún hay diferencias serias entre ambas partes», dijo el líder demócrata del Senado, Harry Reid.

Un punto pendiente parece ser una propuesta republicana presentada el sábado a la tarde, que desaceleraría el crecimiento de los beneficios de seguridad social para los jubilados en un esfuerzo por reducir el déficit de billones de dólares. Muchos demócratas, incluido Reid, han dicho que la seguridad social no debe tocarse.

Punto muerto

Con las negociaciones en un aparente punto muerto en el Capitolio, el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, dijo que ahora intentaría elaborar un acuerdo con el vicepresidente Joe Biden. «Estoy dispuesto a lograr esto, pero necesito un compañero de baile», dijo McConnell.

Cualquier acuerdo debe ser aprobado por ambas cámaras del Congreso antes de hoy a la medianoche. Incluso si ambas partes logran un acuerdo, las barreras de procedimiento en el Senado y la Cámara de Representantes podrían dificultar una rápida aprobación.

Si los políticos no pueden lograr un acuerdo, entonces entrarán en vigencia el 1 de enero alzas de impuestos y recortes generalizados al gasto del Gobierno que sacarían unos 600.000 millones de dólares de la economía, haciendo subir el desempleo y frenando el gasto federal.

Otro punto de desacuerdo es el alza de impuestos a los ricos, un aumento que desea el presidente Barack Obama, pero al que se oponen los republicanos, especialmente los conservadores de la Cámara de Representantes.

Los republicanos buscan equiparar cualquier aumento de impuestos con recortes al presupuesto de los programas de beneficios que se estima se volverán cada vez más caros a medida que la población envejecerá en las próximas décadas.

Agencias Reuters y Efe

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