• ESPADA PRO, PABLO TONELLI CARGÓ CONTRA EL MÁXIMO TRIBUNAL POR "ABSURDO" Gobierno lee en clave conspirativa a jueces. Ejemplo: intención de reabrir Memorándum con Qatar. Hoy, Consejo busca apagar incendio tras dardos de la Corte, criticada ahora por el oficialismo. Presión sobre Ballestero y Farah, stand by. Crisis por oficina de pinchaduras telefónicas, próximo capítulo.
Diáspora. Un cimbronazo atraviesa los tribunales federales de Comodoro Py, donde acusan al Gobierno de falta de interlocutores válidos.
Debido al estado de ebullición en el que ingresó la relación del Gobierno nacional con un sector del Poder Judicial y la estampida que generó en varios frentes los cortocircuitos visibles, cualquier movimiento de Comodoro Py es leído en clave conspirativa. Ayer, el fiscal general Germán Moldes apeló el archivo de la denuncia por la firma del Memorándum con Qatar, por el que fue acusado el presidente Mauricio Macri. La noticia impactó como un nuevo capítulo de la saga iniciada por la Corte Suprema que fulminó la conformación del Tribunal Oral Federal N°9 y la serie de fallos con excarcelaciones a exfuncionarios y allegados K. Vislumbraron, además, una reacción corporativa a la insinuación de un eventual juicio político contra los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Farah, tras el fallo que liberó a los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa. Pablo Tonelli, espada del oficialismo en el Consejo de la Magistratura, giró la mira: acusó a la Corte de reclamar una investigación sobre la integración de esa sala "sin el más mínimo fundamento o razón". Sorpresa.
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"No es el único absurdo cometido por la Corte. La acordada 4 también es un absurdo. Llama la atención la absoluta falta de fundamentación", lanzó Tonelli -con inusual dureza- sobre la disolución de los tribunales orales "a la carta". Mañana, el Consejo intentará buscarle un destino al desterrado tribunal que no será federal pero hoy tampoco es "ordinario". Así, el Gobierno hizo su primer amague de enfrentamiento directo con la Corte, luego de percibir que Comodoro Py comenzaba a revolearle expedientes como auto-defensa.
En los pasillos de tribunales explican esta guerra abierta como el emergente de la ausencia de una política judicial por parte del Gobierno. Jueces, fiscales y operadores judiciales se quejan de la ausencia (y a la vez multiplicidad) de interlocutores con el Ejecutivo, que llevan a un clima de incertidumbre sobre el rumbo de las expectativas oficiales. El titular de la AFI, Gustavo Arribas, y el presidente de Boca Juniors, Daniel "Tano" Angelici ofician de "policías buenos" ante los reclamos de los magistrados, mientras que al denominada "mesa jurídica" que rodea a Macri (léase José Torello, Fabián Rodríguez Simón y Pablo Clusellas) son los "policías malos" que buscan quebrar los núcleos de poder entre los jueces federales. El Gobierno puede anotarse un éxito en esta marejada y es haber puesto a Comodoro Py en estado de resquebrajamiento y al resto del Poder Judicial con ánimo de despegarse del epicentro de las miradas. Sin embargo, no consigue capitalizar el cambio de clima.
Como adelantó Ámbito Financiero la Corte fue la primera en dar clara señal de divorcio solicitando al Congreso que audite todo lo concerniente a la oficina de escuchas legales, en manos de los camaristas Martín Irurzun y Javier Leal de Ibarra. Coincide con una citación que rumbeaba el sector K de Diputados para Ricardo Lorenzetti. El titular de la Corte firmó también el pedido de escrutar a dos de los magistrados más poderosos de la justicia federal con terminales en el cuarto piso del Palacio de Tribunales. Las consecuencias de esa maniobra son todavía impredecibles y pueden replicar en todo un eje de poder que se apoyaba en los jueces federales. Los ministros comienzan a dar muestras de que podrían desprenderse de lo que se ha convertido en un problema conservar.
En su reflejo, la Casa Rosada engloba a los jueces en un mismo saco lo que obliga al interior del país y al resto de los tribunales "low profile", a la diáspora. Al interior de Comodoro Py hay un tendal de heridos que la ambulancia de la Corte no aspira a recoger. En un fin de semana, el panorama continuó su dinámica. Molestó en el cuarto piso de Tribunales que Ballestero haya dado una sólida (pero pública) respuesta al requerimiento que la Corte le disparó por la integración de la Sala I, sumando a Farah para el fallo por Oil. En su explicación, el camarista atrajo la marca hacia Irurzun, presidente del cuerpo, y cuyos antecedentes de haberse sumado a una votación para desempatar fueron igualmente justificados. El Gobierno aflojó el lazo inicial sobre los camaristas y señaló a la Corte por colocarlo en ese aprieto, donde la socia de Cambiemos lanzó sospechas de sobornos. Ayer, Tonelli en diálogo con Radio Nacional se desentendió de qué información pudo haber tenido la Corte para encargar semejante pedido de investigación.
Moldes fue consecuente con su habitual estilo sarcástico al pedir que resucite la denuncia contra Macri, Gabriela Michetti, la canciller Susana Malcorra, y otros funcionarios. "Las denuncias de esta gravedad institucional deben ser abiertas a la investigación no importa que el denunciado se llame Juan, Pedro, Cristina o Mauricio", indicó. En la Casa Rosada acusaron recibo del mensaje.
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