La sutura fina al proyecto de Presupuesto terminó inclinando la balanza en favor de algunos de los reclamos más ásperos de las provincias. Aunque persisten, sin embargo, demandas como la de María Eugenia Vidal por la actualización del Fondo del Conurbano que podría cerrarse más adelante vía decreto presidencial. Y otras que se miden en la expectativa de que haya mayores esfuerzos de la caja de la Casa Rosada para equilibrar el esfuerzo de los distritos.
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Fue, en definitiva, el saldo de una negociación mano a mano que el Gobierno debió entablar con los gobernadores, merced a la necesidad de atar cuanto antes el acompañamiento de todos los sectores al plan de gasto 2019.
Así, del mismo modo que decidió finalmente compensar con $4.000 M a provincias y municipios por la eliminación del Fondo Sojero, también debió ceder en la cinchada por los subsidios al transporte y a la eximición de un impuesto clave para el sector vitivinícola que alcanza, fundamentalmente, a la provincia de Mendoza.
• Ayer, tras confirmarse que se creará un "fondo compensador" de $6.500 M para amortiguar parcialmente la quita de $43.000 M para subsidiar el servicio de transporte, varios gobernadores celebraron la decisión y anticiparon que completarán con fondos propios el desequilibrio que dejará la reducción de aportes nacionales. Uno de ellos fue, por caso, el cordobés Juan Schiaretti, quien garantizó el aporte de $2.000 M para que el precio del boleto no aumente en forma desmedida.
• También respiraron aliviados los mandatarios de la Patagonia, que vieron reflejada en la letra fina del Presupuesto la confirmación de que no habrá recorte en el plus que cobran jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones familiares por zona desfavorable.
• En alerta sin embargo se manifestaron las provincias integrantes de la Liga Bioenergética (Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero, Jujuy, Tucumán y Salta), que buscan blindar la continuidad de las condiciones actuales del biodiésel, luego de un intento del Gobierno por gravar a los biocombustibles a partir de que superen el corte obligatorio (10 por ciento para biodiésel y 12 para bioetanol). "Si hubiera prosperado este proyecto se iba a poner en igualdad de condiciones a los combustibles fósiles con los renovables, a los que debería beneficiarse por menor impacto ambiental", argumentan desde esos distritos.
• Los más eufóricos resultan los cuyanos. De la mano de las gestiones del gobernador Alfredo Cornejo, lograron la eliminación definitiva de los impuestos internos a los espumantes, que de esta manera quedaron equiparados con los vinos, que están exentos de este gravamen.
El diputado radical mendocino Luis Borsani consideró que esta decisión "es muy importante" para la actividad vitivinícola y las economías regionales de las provincias cuyanas.
La continuidad de ese beneficio (regía vía decreto y ahora lo hará por ley) permitió -de acuerdo con datos del Observatorio Vitivinícola Argentino y la Corporación Vitivinícola- un aumento significativo de la producción: las ventas de espumante en el mercado interno pasaron de 22 millones de litros en 2005 a 46 millones de litros en 2015, lo que se traduce en un crecimiento acumulado del 106%.
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