2 de enero 2012 - 00:00

Euro cumplió ayer 10 años, en medio de su peor crisis

Bruselas - El euro celebró su décimo aniversario con una discreción que revela la crisis profunda que atraviesa la moneda común europea, muy lejos de las filas de clientes eufóricos que acompañaron el 31 de diciembre de 2001 el lanzamiento de sus primeros billetes. Fueron mínimas las celebraciones oficiales de lo que hace 10 años fue uno de los mayores cambios fiduciarios: 14.900 millones de billetes y 52.000 millones de monedas introducidos de un día para otro en doce países. Se espera que hoy en Europa se empiece a emitir una moneda de dos euros conmemorativa del acontecimiento.

En los últimos días, los responsables políticos prefirieron llamar a sus conciudadanos a enfrentar los desafíos para salir de esta crisis «inaudita», según sostuvo el presidente francés Nicolas Sarkozy. Para la canciller alemana Angela Merkel, 2012 puede ser «más difícil» que el «año horrible» que acaba de vivir la zona euro.

Competitividad

Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, describió al euro como una «clara historia de éxito» y prometió que la moneda permanecería estable. Además, exhortó a los Estados vulnerables de la zona euro a seguir sus planes de ahorro en 2012, impulsar la competitividad y trabajar para recuperar la confianza de los mercados. Por último, el presidente del BCE, Mario Draghi, sostuvo que «durante la década pasada la moneda única se convirtió en el símbolo de la integración y la cooperación» en Europa. «A pesar de los desafíos que enfrentan actualmente Europa y el mundo, los ciudadanos de la eurozona pueden estar seguros de que el BCE seguirá fiel a su mandato

de mantener la estabilidad de los precios»
, agregó.

Iniciada hace dos años, cuando Atenas reconoció haber alterado sus cuentas para adoptar el euro, la crisis de la deuda llegó a Portugal y a Irlanda, y actualmente amenaza a todos los países de la zona, a pesar de los planes de rescate y las cumbres europeas que se sucedieron durante todo 2011. Por primera vez, la cuestión de la supervivencia de la moneda común se planteó. Ahora los gobiernos deberán volver masivamente a buscar financiamiento en los mercados y Grecia se jugará en enero su supervivencia financiera en difíciles negociaciones con los bancos para reducir en un 50% sus deudas. Debido sobre todo a las reticencias de Alemania para pagar, la eurozona no ha conseguido dotarse aún de un escudo suficientemente sólido para ayudar al mismo tiempo a otros países. Además, un apoyo del FMI sigue siendo incierto.

Sobre estos hechos, Europa se dedica a llenar un vacío de su unión monetaria y que la crisis puso en evidencia: la insuficiente coordinación de las políticas económicas. En principio, a comienzos de marzo, la mayoría de los países europeos deberá firmar un acuerdo para inscribir en sus respectivas constituciones «reglas de oro» sobre un retorno al equilibrio.

Agencias AFP y Reuters

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