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Evalúan mercado a futuro para la leche
La Argentina es el cuarto productor de leche en polvo, con 270 mil toneladas y participa en la exportación mundial con el 10% del total.
«Nuestro país, con una producción de alrededor de 10.000 millones de litros, participa con cerca del 2% de esa producción», explicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en su Informativo Semanal.
Mientras la producción mundial de leche en polvo entera está en el orden de los 3,6 millones de toneladas, el principal productor es China, con alrededor de un millón de toneladas, seguido por Nueva Zelanda, con 640.000 toneladas; Brasil, con 460.000 toneladas, y la Argentina, con 270.000 toneladas.
La exportación mundial de leche en polvo entera llega a unos dos millones de toneladas y la venta externa de la Argentina oscila en las 200 mil toneladas, con el 10% del total.
Para tener una idea de la relación entre leche fluida y en polvo, para exportar dos millones de toneladas de esta última se necesitan 15 mil millones de la materia prima.
De este modo, la exportación argentina de 200 mil toneladas de leche en polvo entera surge del procesamiento de 1.500 millones de leche fluida.
Por lo tanto, el 15% de la leche fluida argentina está destinado a procesarse en polvo con destino al mercado exterior.
La posibilidad de que el productor lechero coloque su producto en el mercado de futuros en el que deberá asegurar un precio se basa en la necesidad de que exista una fuerte correlación entre los valores de la materia prima y el producto exportable.
«Recordemos que todo contrato de futuros puede servir para la cobertura, si las distintas posiciones varían en forma parecida, por ejemplo, la disponible y la futura», analizó la entidad.
En este sentido, señaló que la mecánica de los contratos de futuros implica que si está comprado en el disponible, debe venderse en la posición futura o al revés.
«De no variar ambos precios de la misma manera, la participación del productor lechero en el mercado sería exclusivamente especulativa», se explicó.
Sin embargo, esto no significa que los contratos de futuro de leche en polvo entera no puedan funcionar, «aunque es fundamental, para ello, liberar el mercado de la leche», expresó la BCR.
La creencia, existente ya desde la época del emperador babilónico Hammurabí (1750 antes de Cristo) de que el control de precios máximos puede aminorar la inflación, se ha demostrado totalmente inefectiva en casi todos los casos, aclaró la Bolsa rosarina.
El precio internacional de la leche en polvo estuvo desde 1983 hasta 1987 por debajo de los u$s 1.000 la tonelada, debido principalmente a las políticas de intervención de los países más desarrollados, con sus altísimos stocks y exportaciones subsidiadas.
A fines de la década del 80, los precios alcanzaron un nuevo nivel y comienzan a oscilar entre u$s 1.500 y u$s 2.000 la tonelada. Hacia 2005, alcanzó una suba hasta los u$s 2.200 la tonelada y durante 2006 y 2007 se registró un alza «fenomenal, llegando a casi u$s 5.500 la tonelada, para volver a caer por la crisis mundial a cerca de 2.200 dólares», agregó la entidad. Desde 2009, el precio está ubicado en alrededor de u$s 3.500 la tonelada.


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