15 de septiembre 2009 - 00:00

Evo pidió inversiones en una España escéptica

El rey Juan Carlos recibió ayer a Evo Morales en Madrid. España condonará al país sudamericano una deuda de u$s 70 millones, pero la posibilidad de nuevas inversiones está bloqueada por la política nacionalizadora del boliviano.
El rey Juan Carlos recibió ayer a Evo Morales en Madrid. España condonará al país sudamericano una deuda de u$s 70 millones, pero la posibilidad de nuevas inversiones está bloqueada por la política nacionalizadora del boliviano.
Madrid - El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó ayer que su país busca «socios y no patrones» para la explotación de los recursos naturales, por lo que las empresas interesadas en llevar a cabo inversiones deben «respetar las normas bolivianas».

A menos de tres meses de las elecciones generales en su país, a las que se presenta a la reelección, Morales se encuentra de visita oficial en España, donde ayer fue recibido por el rey Juan Carlos en el Palacio de la Zarzuela de Madrid tras haber mantenido un encuentro con empresarios locales.

Objetivos

Uno de los objetivos de este viaje es, según el ministro de Hidrocarburos boliviano, Óscar Coca, promover ante los empresarios el potencial boliviano en sectores como la industria del litio, mineral del que el país an-dino posee importantes re-servas.

Morales se reunió con el presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau, quien, además, al igual que otros empresarios españoles, acudió a la conferencia que el presidente boliviano pronunció en el Fórum Nueva Economía.

Presentado por Javier Rojo, presidente del Senado español, Morales aseguró que su país busca «socios y no patrones» para la explotación de los recursos naturales y dijo que no le gustaría que se repitiera la historia de Potosí.

«Después de tanto saqueo, siguen apareciendo recursos naturales», destacó, antes de insistir varias veces en que las empresas interesadas en ser sus socios deben respetar las normas del país.

Subrayó que Bolivia necesita inversión extranjera para explotar sus recursos, como el litio y la salmuera, y abrió la puerta a la llegada de compañías, tanto públicas como privadas.

Un grupo de empresarios españoles le pidió, en el encuentro que mantuvieron con el mandatario boliviano, que refuerce las «señales de confianza y seguridad» para las inversiones a largo plazo. Similar reclamo le hizo el rey, quien pidió una «política económica sin incertidumbres».

Morales reiteró que los inversores que cumplan las reglas serán bienvenidos y citó el turismo y la energía eólica como sectores abiertos a la inversión privada.

De las elecciones generales que se celebrarán en diciembre habló poco y sólo pidió a los empresarios con intereses en lograr contratos que se abstengan de ofrecerle dinero para financiar su campaña porque, afirmó, «eso no va conmigo».

Normas

Las empresas que quieran invertir en Bolivia «son bienvenidas» siempre y cuando respeten las normas del país, mientras que aquellas que quieren hacer política no lo son, dijo.

En el plano político, insistió en que donde hay bases militares estadounidenses «no hay paz y no hay democracia», pero garantizó que su país no va a romper relaciones «con nadie», ni con Colombia, ni con Estados Unidos.

Se refería al enfrentamiento entre Venezuela y Colombia por el acuerdo militar de Bogotá con Estados Unidos sobre el uso de bases en territorio colombiano por tropas estadounidenses.

La anécdota del día se produjo unas horas antes de la reunión que Morales mantuvo con el rey Juan Carlos cuando en su conferencia el presidente boliviano tuvo un lapsus al hablar de la «República de España».

El mandatario visitó también el Congreso de los Diputados, donde fue recibido por su presidente, José Bono, y donde ondearon para recibirlo, junto a la bandera española, la enseña tricolor de Bolivia y la bandera indígena («whipala»), uno de los símbolos oficiales del país an-dino.

Visita

Después visitó la sede de la Secretaría General Iberoamericana para entrevistarse con su titular, Enrique Iglesias.

Morales se reunirá hoy con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, un encuentro en el que está previsto que se firmen varios acuerdos, entre ellos el que permitirá a los bolivianos residentes en España votar en las elecciones municipales.

Ese grupo está integrado por unas 250.000 personas, aunque sólo unas 100.000 tienen residencia legal.

Agencias EFE, Reuters, DPA

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