El Gobierno dictó este miércoles la conciliación obligatoria en el conflicto entre los trabajadores aceiteros y las cámaras empresariales de ese sector y de los bicombustibles, luego de que los gremios lanzaran un paro por tiempo indeterminado como consecuencia del naufragio de las negociaciones paritarias.
Protesta de aceiteros: el Gobierno dictó la conciliación obligatoria y busca desactivar el conflicto
Los gremios del sector habían lanzo un paro por tiempo indeterminado ante el naufragio de las negociaciones paritarias. Las partes tendrán un audiencia virtual mediada por la Secretaría de Trabajo este jueves.
La Federación de Aceiteros había lanzado un paro por tiempo indeterminado.
La medida oficial fue dictada por el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, e impacta en la pulseada de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA), sus sindicatos adheridos, y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento de San Lorenzo con las cámaras.
La conciliación, dispuesta en el marco de la Ley N.º 14.786, tendrá vigencia por el término de 15 días, a partir de las 15:00 horas del miércoles 27 de mayo de 2026, período durante el cual las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al inicio del conflicto.
Desde la cartera que comanda Sandra Pettovello señalaron que las organizaciones sindicales deberán dejar sin efecto toda medida de acción directa y prestar servicios de manera normal y habitual, mientras que las empresas representadas por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, la Cámara Argentina de Biocombustibles y la Cámara Industrial de Aceites Vegetales de Córdoba, deberán abstenerse de adoptar represalias, garantizar el normal otorgamiento de tareas y mantener las condiciones laborales habituales.
En paralelo, la Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia virtual para este viernes 29 de mayo a las 11:00 hs, con el fin de avanzar en las negociaciones y alcanzar acuerdos que contribuyan al normal desarrollo de la actividad.
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina confirmó a Ámbito su acatamiento a la conciliación obligatoria. "La huelga comenzó al mediodía y se cumplió en todo el país hasta que se dictó la conciliación", comentaron.
Asimismo, confirmaron que participarán de la audiencia virtual mediada por el Gobierno a la espera de que haya una oferta salarial por parte de las empresas.
La convocatoria al paro de los aceiteros
Previamente, FTCIODyARA y la SOEA habían convocado a una Huelga Nacional Aceitera. "No estamos dispuestos a aceptar ni una rebaja ni un congelamiento salarial. Mucho menos vamos a atar nuestra vida y la de nuestras familias a la conveniencia de las patronales", denunciaron los gremios.
En un comunicado, apuntaron a la "decisión intransigente de la CIARA y las patronales aceiteras y de biodiesel", que ofrecieron una "recomposición salarial de 0%".
Los sindicatos apuntaron contra las cámaras aduciendo que "volvieron a desconocer el criterio de negociación bajo el concepto del Salario Mínimo Vital y Móvil, que garantice las 9 necesidades que establece la Constitución y la Ley de Contrato de Trabajo, y quieren utilizar la lógica del índice de inflación del Indec, que ya sabemos que no representa los gastos de una familia trabajadora".
"Lo que proponen es una trampa y, al mismo tiempo, niegan una historia de paritarias que lleva más de 20 años y que siempre aceptaron", denunciaron.
Al respecto, indicaron que en 2025 se batieron récords de producción procesamiento de soja y girasol: "Eso lo hicimos nosotros, los que producimos: pasamos de 183 toneladas por mes a 191 toneladas por mes por trabajador. Lo hicimos sin que las patronales aumentaran la cantidad de trabajadoras y trabajadores".
En paralelo, consideraron que para garantizar un salario acorde a las mismas estadísticas del INDEC se necesitan $ 2.802.754. Por último mencionaron que la negativa de las cámaras aceiteras a otorgar aumentos "demuestra su mala fe y sin lugar a dudas es una provocación a los sindicatos aceiteros y a los trabajadores".

