9 de abril 2014 - 00:00

Expresidente, inocente

Expresidente, inocente
Muchas veces hemos insistido que no pude existir un mercado si no se respeta el derecho de propiedad.

Podremos discutir los alcances y eventuales limitaciones que tiene este derecho sobre los bienes externos a las personas, pero lo que no podemos discutir es su "absoluto" cuando nos referimos al fuero íntimo de los seres humanos.

Así la vida, la libertad de conocer, pensar, creer y decir, los sentimientos y el honor de las personas no pueden ser acotados.

De hecho, esto es lo que justifica la libertad de la prensa, que no es otra cosa que una manifestación auxiliar a los derechos referidos.

Basta entonces que la sociedad mire a un lado cuando se mancilla el "honor" de una persona que se sale "de la vía" (máxime si ha sido presidente del país y la Justicia no sólo lo encuentra inocente, sino que apunta contra los acusadores, incluyendo a un exvicepresidente, un intendente, un jefe de Gabinete, jueces, etc.) para comprender que el mercado de ese país, por más que los precios suban o bajen, "está en el horno".

Culpable o no, la protección del honor del expresidente Clinton -y de tantos otros- es lo que explica por qué se considera su gestión como la más brillante para el mercado financiero norteamericano en tiempos modernos. Vaya pues nuestro oprobio a los pares que deberían festejar y ensalzar la inocencia de quienes lo son y a la prensa que debería anunciarlo a viva voz y calla; no por el daño que le generan al mercado, sino porque son unos cobardes (por más que quien esto escribe jamás votó ni votaría por dichas personas).

En una rueda que tuvo más de rebote que de suba, ayer el Dow recuperó el 0,06 por ciento para cerrar en 16.256,4 puntos. Veremos qué pasa hoy.

Dejá tu comentario