Al lector no le estamos diciendo nada que no sepa. El temor de base, de los inversores, no es el default de la deuda argentina, sino su volatilidad (el riesgo-país y los CDS están lejos de los niveles congruentes con una cesación de pagos), es decir, cuánto puede valer lo que hoy tengo en cartera al momento en que lo quiera o deba vender. Asegurar los pagos de la deuda de este año, el que viene, o de los cuatro siguientes y/o conseguir un "presupuesto lógico" para 2019, no cambia entonces la desconfianza de los inversores de manera significativa, y en todo caso sólo "patea" adelante (2020 o 2024) la eventual chance del default. En finanzas, el riesgo que conllevan los activos -la desconfianza en ellos- lo estimamos habitualmente sobre la base de la volatilidad de los precios. Esta medición es "hacia arriba y hacia abajo", comprende el comportamiento de los precios en las subas y en las mermas, bajo la presunción de que las variaciones presentan algo así como una distribución "normal", o una tendencia de retorno a la media. Pensar entonces que porque el precio de un activo financiero sube esto es reflejo "per se" de un incremento en la confianza es una peligrosa sobresimplificación si no analizamos el contexto. Así podemos identificar cuándo se inició el actual proceso de baja de los activos argentinos (acciones 26 de enero, bonos 28/12/17 o el 6 de junio, peso 18/12/17 o 23 de abril), pero no cuándo "se quebró la confianza" -desafiamos al lector a identificar un evento puntual que justifique el inicio de la crisis-. La realidad es que "la confianza no se quebró", sino que nunca estuvo. El proceso de suba que vivimos estos años obedeció a un cambio de expectativas -que venía de cuando Massa le ganó a Kirchner- asentado en "wishful thinking", una gran campaña de propaganda y una cantidad insuficiente de mejoras estructurales. Pero no tuvimos un cambio en la confianza. Quien apostó o apuesta por Argentina lo hizo y hace pensando en "rajar -y tal vez entrar para volver a salir- a la primera de cambio". Ayer expusieron al Presidente y... "peor". El Merval sumó 1,46% cerrando en 25.398,41 puntos (sin YPF, 4,61% y Petrobras Brasil 10,85% -el crudo subió 0,48% a u$s68,87- hablaríamos de una baja), en dólares una merma de 1,22%. Ejes de la rueda el Macro (-3,59%) con $185,8 millones, el G. Galicia (-2,17%) con $119,3 millones y ByMA (-1,16%) con $ 110,3 millones. El operado, $1.134 millones, 26% más que el martes se partió en 48 alzas, 8 papeles sin cambio y 36 mermas. Estrellada: Dycasa (-8,85%), estrella PGR (14,25%).
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