11 de enero 2010 - 00:00

Expulsiones

Los inmigrantes de Rosarno que han sido trasladados a centros de recepción de Bari y Crotone serán expulsados del país si se revela que son clandestinos, anunció ayer el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni. En tanto, la Policía informó que 1.128 personas extracomunitarias ya abandonaron la zona. Mientras la calma volvía a imponerse tras dos días de graves disturbios raciales, las topadoras demolieron ayer una de las ex fábricas en las que vivían en condiciones infrahumanas los inmigrantes africanos.

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