La Fórmula 1 quedó a las puertas de un nuevo gran escándalo después de que Nelsinho Piquet acusó oficialmente a Renault de haberle ordenado chocar contra un muro en el GP de Singapur 2008 para facilitar el triunfo de su compañero Fernando Alonso. «Estaba en estado mental muy frágil, discutíamos mi contrato en los mismos días de la carrera», dijo Piquet, al justificar su actitud, en un documento de 16 puntos que entregó a la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), que el 21 de setiembre aplicaría una dura sanción en contra de Renault.
La confesión de Piquet, quien se habría desquitado así de su despido de Renault, fue publicada en el sitio británico F1SA y reproducido inmediatamente por sitios brasileños, un escándalo que sacudió ayer a Monza, donde hoy se correrán los ensayos con vistas al GP de Italia del domingo.
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