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Facturas truchas: la AFIP detectó evasión de $ 400 M
Ricardo Echegaray
Aún así, una alta fuente de la AFIP informó a este diario que la evasión impositiva que resultó de las operaciones ilegales de esas empresas de la Patagonia fue superior a los $ 40 millones. En ese caso, con el objetivo de proveer de crédito fiscal ilegítimo a diferentes contribuyentes, las empresas y personas físicas habrían evitado el pago de IVA y Ganancias correspondientes.
En las investigaciones que lleva adelante el ente recaudador, a cargo de Ricardo Echegaray, hay otra muy compleja en Córdoba que involucra a una firma que estaría realizando operaciones a nombre de empresas inexistentes por montos que superarían los $ 300 millones en los últimos dos ejercicios anuales.
Informales
Otro caso en esa provincia fue denunciado por la AFIP, ya que se detectaron operaciones a nombre de empresas informales por montos que superarían los $ 50 millones en los últimos ejercicios comerciales.
En esta investigación, vinculada con el sector agropecuario, las tareas permitieron revelar que se liquidaban operaciones de compraventa a nombre de sociedades «fantasmas» o inexistentes generando créditos fiscales apócrifos.
Según explicaron desde la AFIP, las empresas denunciadas en Neuquén son lo que se denomina «sociedad pantalla o de cartón» y se las utiliza para encubrir o simular negocios efectivamente realizados o bien para aparentar su realización. Para evitar el pago de los impuestos, los usuarios de las facturas las adquieren en el mercado clandestino, por montos y servicios que no fueron prestados por el proveedor.
«La mayoría de las empresas involucradas son de servicios y trabajan con las grandes petroleras, que no necesariamente tienen conocimiento de las operaciones sospechadas», agregaron en el organismo.
En estos grupos de empresas hay algunas vinculadas a la extracción y servicios de petróleo, hotelería, de transporte y logística. Entre los servicios prestados a grandes petroleras están por ejemplo los de limpieza en boca de pozo, una actividad en la que la facturación es muy alta, y por lo tanto monitoreada de cerca por el fisco.
Si las denuncias de la AFIP prosperaran y se demostrara que se conformó una asociación ilícita en alguna de estas causas, la ley prevé una condena de 3 años y 6 meses a 10 años de prisión. Para el jefe u organizador de la asociación, la pena mínima se eleva a 5 años. Pero en la práctica, esta figura es muy difícil de probar.
Uno de los últimos casos que impulsó la AFIP por evasión, ya obtuvo un pronunciamiento de la Justicia. El juez en lo Penal Económico I, Ezequiel Berón de Astrada, dispuso el procesamiento de Jorge Luis Couto, por considerarlo «prima facie» autor penalmente responsable del delito de evasión del IVA.
El procesado se desempeñó como vicepresidente y apoderado de una empresa de transporte que, mediante la utilización de facturas apócrifas, simulaba la adquisición de combustible a una empresa inexistente o «fantasma», con el consiguiente cómputo de créditos fiscales inexistentes que disminuyeron la base imponible del IVA, generando un perjuicio fiscal de $ 133 mil.


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