9 de diciembre 2014 - 00:12

Fallo deja libre a ladrón condenado y reincidente

 Hace apenas un mes, un joven de 24 años que había sido declarado reincidente por sus antecedentes penales fue atrapado tras robar un celular. Pero la Justicia decidió, luego de considerar sus dificultades para conseguir trabajo, condenarlo a tres meses de prisión y liberarlo con la condición de efectuar 240 horas de trabajo comunitario.

La decisión, que desata la polémica, fue tomada el viernes pasado por el Tribunal Oral en lo Criminal 26 de la Ciudad de Buenos Aires, en un juicio que resaltó que el joven no tenía la secundaria completa y atravesaba un escenario difícil debido a las exigencias del mercado laboral. El tribunal consideró que dicha situación "lo coloca en una situación de desventaja comparativa, lo que se advierte por las dificultades del nombrado para ganarse el sustento siendo que según manifestó al momento del hecho se encontraba desocupado", detalla el fallo. El joven, de quien no se dio a conocer el nombre, fue sentenciado en marzo de 2009 a cuatro meses de prisión en suspenso, pero en septiembre fue condenado nuevamente por otro tribunal a la pena de tres años y medio de cárcel, que -unificados- se convirtieron en tres años y ocho meses. Tras cumplir su condena quedó libre, pero volvió a tener problemas con la Justicia.

A fines de 2012, el joven fue atrapado luego de que intentara robarle una bicicleta a un adolescente en el barrio porteño de Parque Chacabuco. En septiembre de 2014, el tribunal lo condenó a seis meses por ese hecho y lo declaró reincidente. Un mes después, el joven volvió a ser sorprendido robando. Esta vez le quitó un celular a una mujer que caminaba por la avenida Rivadavia.

A pesar de haber sido declarado reincidente, el tribunal lo condenó a tres meses de prisión por robo simple ya que consideró que su vida había sido muy complicada. En el fallo sobresale que el joven tenía problemas con las drogas desde sus 12 años, sus padres estaban separados y tenía dificultad para conseguir trabajo. Y dispusieron que se ordenara la inmediata libertad del condenado y sustituir la pena de cárcel por la obligación de cumplir tareas comunitarias durante 18 meses.