7 de abril 2017 - 00:00

Fallo imprime vértigo al conflicto

El conflicto docente entró en horas decisivas después de la resolución judicial que surgió, precisamente, desde uno de los fueros a los que el Gobierno apuntó desde un comienzo de su gestión. Los términos de la medida cautelar otorgada al gremio docente también condicionan el desarrollo del pleito, en su faceta judicial.

La jueza subrogante Dora Temis apuntó al trámite "sumarísimo" del expediente, lo que le imprime otra velocidad a su desarrollo. También fijo la convocatoria a los gremios por parte del Ejecutivo a los gremialistas en un plazo de cinco días, desde su notificación formal. Pero decidió la habilitación de "días y horas inhábiles" para las actuaciones. Esto implica que no sólo empezarán a contabilizarse desde el día de ayer, sino que se podrán generar novedades hasta el lunes (o martes durante las dos primeras horas) para que se efectivice algún movimiento que altere la situación que atraviesa el conflicto en cuanto a la convocatoria de la Comisión Negociadora a nivel nacional.

Sin embargo, la primera reacción del Gobierno repitió el libreto de señalar a los magistrados que toman resoluciones contrarias al interés del Ejecutivo. Anticipó su pedido de apartamiento a Temis y la eventual apelación de la cautelar. Esto tendrá varios pasos, con resultados variados y un telón de fondo en el que influye la intención oficial de traspasar el fuero laboral a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires. Es una herida abierta en la relación de la Casa Rosada con buena parte del Poder Judicial, que resiste ese cambio.

Desde el Ejecutivo confían en que con presentar el informe que le corresponde por la ley de cautelares, la decisión de Temis quedará suspendida. Sin embargo, la magistrada -que no se expidió sobre la situación de fondo- podría no sólo rechazar su apartamiento, sino conceder la apelación oficial con efecto "devolutivo", lo que implica que el reloj seguirá corriendo en contra del Gobierno para cumplir con la medida cautelar que beneficia la posición de los gremios.

Todo el tema pasaría a la Cámara Nacional del Trabajo, que no es un fuero afín al oficialismo (y donde se ha marcado un claro posicionamiento en contra del traspaso). Los camaristas podrían sostener la cautelar o bien darle la razón al Gobierno y apartar a la jueza. Hasta que eso no suceda, la cautelar dictada por Temis continuará teniendo validez. La resolución del tema de fondo de la demanda iniciada podría constituir un segundo revés para el Gobierno la próxima semana.

Gabriel Morini

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