Las minutas dan luces sobre las fisuras que se mantienen dentro del banco central estadounidense pese a la decisión unánime de subir las tasas de interés en un cuarto de punto desde cerca del 0%, el primer incremento en casi una década. El debate sobre el panorama para la inflación será central para las decisiones sobre cuán rápido incrementar las tasas durante el año. Además, la disposición a subir los fondos federales en diciembre, al tiempo que se prometía un ritmo gradual de futuros incrementos, fue un compromiso entre los funcionarios que habían estado preparados para aumentar las tasas durante meses y aquellos que sienten que la economía aún enfrenta riesgos debido a la débil inflación y el lento crecimiento económico mundial.
En general, en la Fed esperan cuatro alzas de un cuarto de punto para este año, pero las minutas dejaron claro que algunos miembros estarán cautelosos frente a futuros incrementos si no se materializa una aceleración de la inflación. "Los miembros expresaron su intención de vigilar cuidadosamente el progreso real y esperado hacia la meta de inflación del comité, aseguró la Fed en el documento. Las minutas también detallaron las virtudes que los funcionarios ven en subir las tasas de una manera gradual. Las autoridades de la Fed dijeron que un ritmo de alzas gradual mantendría la política de estímulos por un período mayor, al tiempo que les daba más tiempo para confirmar que la inflación se encaminaba a alcanzar el objetivo del 2%, según las minutas. Cabe mencionar que la inflación ha estado por debajo de la meta de la Fed en la mayor parte de los últimos tres años.
Asimismo, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos cayeron ayer, con el retorno para el papel de referencia en mínimos de dos semanas, ante la demanda de refugio y señales de la ausencia de presiones inflacionarias. En ese sentido, los analistas consideran que los retornos cayeron en toda la curva por las expectativas de baja inflación generada por, entre otras cosas, una baja de los precios del petróleo a un nuevo mínimo de 11 años. El retorno de los papeles a tres años, que se considera uno de los más vulnerables a las alzas de tasas de la Fed, tocó un mínimo de tres semanas de un 1,253%. En tanto, el papel a 10 años bajó a un mínimo de sesión del 2,177%. "La realidad sugiere que la inflación no va despegar lo suficientemente rápido para que la Fed suba (la tasa de interés) cuatro veces en 2016", dijo George Goncalves, jefe de estrategia de tasas de interés de Nomura Securities International. Por otra parte, los rendimientos a 30 años cayeron a un mínimo de más de una semana del 2,934%. Los rendimientos se mueven en dirección inversa a los precios. Los bonos de largo plazo tienden a beneficiarse de bajas expectativas de inflación, porque las alzas de precios deterioran el interés que pagan.
| Agencia Reuters |


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