«El partido fue como una montaña rusa. Lo podía haber perdido en dos sets y lo terminé ganando. Realmente estoy muy feliz», expresó Dulko tras el match. «Tuve que poner garra, jugué bien un par de puntos. Por suerte, lo pude dar vuelta», dijo Mónaco.
Sus figuras aparecen en un segundo plano. Sólo se escucha hablar de ellos cuando Juan Martín del Potro «lo dispone». Es que la «Torre de Tandil» se empecinó en captar un interés mayúsculo en cada torneo donde participa. No obstante, Juan Mónaco y Gisela Dulko, los protagonistas en cuestión, se las ingenian para ser noticia cada tanto. Esta vez, sus actuaciones en este Abierto de Australia generan asombro. El tandilense mostró una reacción digna del aplauso. Pese a un deslucido comienzo, revirtió una desventaja de dos sets a cero para imponerse al francés Michael Llodra por 3-6, 3-6, 7-6 (5), 6-1 y 6-3 en tres horas y 27 minutos e instalarse por segunda vez en la tercera ronda, donde lo espera uno de los mejores tenistas de la actualidad: Nikolay Davydenko, quien barrió al ucraniano Illya Marachenko por 6-3, 6-3 y 6-0. Con respecto a su próximo rival, «Pico» sabe que tendrá que elevar su nivel. «Será un partido muy complicado. El debe tener mucha confianza porque viene de triunfar en Shanghái y en el Masters de Londres, el año pasado, y en Doha, en el comienzo de la temporada, en torneos en los que venció a Federer y a Nadal», explicó. Y agregó: «Sin duda, Davydenko es el jugador más en forma de los últimos meses y voy a tener que jugar uno de los mejores partidos de mi vida y confiar mucho en mi tenis». En el historial con el ruso, Mónaco pierde 3-1. El último antecedente data del año pasado, cuando el «Androide» ganó en la segunda ronda del torneo de Valencia por 6-3 y 7-5.
Por su parte, Dulko tuvo que lidiar más consigo misma que con su rival, la serbia Ana Ivanovic, que está lejos de ser aquella número uno que reinaba en junio de 2008. Pese a disponer de innumerables situaciones de ventaja en el partido, la tigrense se complicó más de la cuenta y hasta corrió serios riesgos de quedar eliminada del Abierto de Australia. Sin embargo, superó sus inconsistencias y terminó venciendo a su adversaria por 6-7 (5), 7-5 y 6-4 para clasificarse a la tercera rueda del primer Grand Slam del año, su mejor actuación en Melbourne en cinco presentaciones. Su próxima rival será la rusa Vera Zvonareva, N° 9 del mundo, con quien pierde 4-1 en el historial, pero hace cuatro años que no se enfrentan. La última vez fue en 2006, en el Berlín Open, con victoria de la moscovita en tres sets.
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«El partido fue como una montaña rusa. Lo podía haber perdido en dos sets y lo terminé ganando. Realmente estoy muy feliz», expresó Dulko tras el match. «Tuve que poner garra, jugué bien un par de puntos. Por suerte, lo pude dar vuelta», dijo Mónaco.
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