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Festejos en Brasil tras su propia suba del dólar
momento, el dólar está en un nivel más favorable (a Brasil). No sé cuál es el punto de equilibrio», dijo el ministro de Hacienda, Guido Mantega, al diario Folha de Sao Paulo. El mundo enfrenta una «situación atípica porque está habiendo una devaluación de todas las monedas excepto del dólar y el yen», agregó .
«El dólar a dos reales afecta muy poco a la elevación de la inflación porque hay una rebaja de los precios de los productos manufacturados» importados por Brasil, por lo que ese precio de la divisa estadounidense no tiene consecuencias negativas, declaró el responsable de la cartera económica. El Gobierno de Dilma Rousseff atacó desde fines del año pasado la devaluación del dólar, proceso que desencadenó lo que llamó un «tsunami monetario» que afectaba a las economías emergentes. Pero ese movimiento de depreciación del dólar comenzó a ser revertido en el mercado cambiario brasileño, lo que se constata en la valorización de cerca del 6% en mayo.
«El Gobierno no trabaja con una tasa (de cambio impuesta), el Gobierno trabaja con un cambio fluctuante; lo que podemos decir (sobre el precio del dólar) es que cuando está muy devaluado, o sea cuando el real está muy valorizado, eso perjudica al país, perjudica a las exportaciones, afecta a la competitividad del productor brasileño», señaló Mantega.
Por otra parte, afirmó que el Gobierno cuenta con el doble de reservas que en la crisis de 2008 y está en condiciones de afrontar la profundización de la crisis europea, pero reconoció que el Producto Bruto Interno crecerá cerca del 3,5%, menos de lo que estaba previsto. «Si hubiera un agravamiento de la crisis, tenemos todos los instrumentos para neutralizar esa situación, tenemos el doble de reservas que teníamos en la crisis de 2008, pero esa (crisis) era más blanda. Además tenemos más (monto) encaje bancario, que es crédito que el Banco Central puede liberar», dijo Mantega. Consultado sobre si podría modificar su política de austeridad fiscal, que establece un superávit del orden 3% anual, el ministro aceptó esa posibilidad «si hubiera una hecatombe, por ejemplo si Grecia sale del euro de una forma desorganizada». Pero «en cualquier caso vamos a crecer» en 2012. Es posible pensar «en un crecimiento del 3,5% al 4% del PBI», pronosticó.
Agencia ANSA


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