25 de enero 2013 - 00:00

Figurita repetida: los vetos del verano que decreta Macri a leyes

Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, ayer en una juegoteca que funciona en el centro comunitario El Pastorcito de la Villa 3, en el barrio porteño de Villa Soldati.
Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, ayer en una juegoteca que funciona en el centro comunitario El Pastorcito de la Villa 3, en el barrio porteño de Villa Soldati.
Cada año, en la Legislatura porteña se acuerdan intercambios de leyes entre el PRO y la oposición, para la última sesión del calendario y luego, en enero, Mauricio Macri arma su catarata de vetos. Se vuelve a caer en esa práctica, aún conociendo el resultado que renueva el enfrentamiento entre el PRO y sus rivales, ya que muchas normas recibieron aprobación del manuscrito en el recinto. El fin de 2012 sorprendió a la oposición con ese tipo de trueques ante la necesidad de sancionar, entre otras, la ley de traspaso del subte a la cual, a su vez, los rivales del PRO introdujeron muchos cambios a la propuesta original.

En algunos casos, la negativa de Macri a promulgar algunas normas se trata de decisiones políticas, pero en otros abundan detalles técnicos para justificar la invalidez de las normas en cuestión.

Ayer se ofuscaron más los opositores al macrismo al conocerse los últimos vetos de esta temporada que incluyen, por ejemplo, la negativa a condonar una deuda a un club, el rechazo a imponer restricciones a la pesca del dorado, como también la imposibilidad de imprimir una leyenda "Donar órganos puede salvar vidas" en las boletas de ABL.

Los legisladores aprobaron en diciembre una ley para eximir de una deuda de tasas municipales e Impuesto Inmobiliario al Club Atlético Defensores de Belgrano, pero el jefe porteño consideró que ese perdón "plasmaría una violación al principio de equidad tributaria, atento que en la actualidad numerosas entidades deportivas se encuentran en las mismas condiciones".

Otra idea con la que no coincidió el jefe de Gobierno fue con la de la Ley 4.479 por la cual se modificaba la ubicación y se ampliaba la feria "Calle Defensa". Para Macri, "la mencionada ley ha regulado el funcionamiento de las ferias de manualistas "todas ellas con funcionamiento los días domingos y en las inmediaciones del barrio de San Telmo", que funcionan los domingos de 10 a 20, y entonces "en lo que respecta a la calle Defensa, traería consigo un uso desmedido del espacio público, afectando tanto su goce y disfrute como también el derecho de circulación de todos los vecinos de esta Ciudad".

Otra de las normas rechazadas incorporaba modificaciones a las instalaciones eléctricas de edificios y ascensores, pero el Gobierno porteño encontró que la redacción no era correcta al contener errores sobre los ar-tículos a modificar.

Vetó también, Macri, una norma que prohibía la pesca comercial y la pesca sin devolución de la especie Salminus brasiliensis, conocida como dorado, en la costa porteña y por 10 años el acopio y la comercialización en hipermercados, supermercados y autoservicios. Pero la norma exceptuaba a los restoranes que ofrecieran el dorado como plato integrante de sus menús y reconocía el derecho de la comunidad judía a "adaptarse gradualmente al reemplazo del dorado por otras especies en sus tradiciones gastronómicas relacionadas con sus fiestas religiosas, estableciéndose un plazo máximo de dos años".

El jefe porteño sostuvo que de la redacción de la ley "no surge la razonabilidad de los fines ecológicos y sanitarios perseguidos, ni tampoco el objeto tenido en mente con esta previsión" y, entre otras críticas, que "tampoco asoma la razonabilidad de la medida en relación con aquellos ejemplares provenientes de jurisdicciones cuya legislación no prohíbe la comercialización del "dorado".

A otros vetos se refirieron legisladores opositores. El kirchnerista Juan Cabandié dijo que es "realmente preocupante que a los 15 días de enero Macri haya firmado la anulación de esas leyes, sobre todo teniendo en cuenta que las mismas fueron aprobadas por unanimidad en el recinto", y apuntó en especial a la norma que amparaba el proceso de expropiación de fábricas recuperadas por los trabajadores.

Julio Raffo -titular del bloque Proyecto Sur- llamó a Macri "vetador compulsivo" y se quejó porque "vetó la ley propuesta por el diputado Adrián Camps (pesca del dorado)" y la presentada por el legislador Rafael Gentili referida a la feria de la calle Defensa.

Otro que se quejó fue Alejandro Bodart (MST-P. Sur) sobre el veto a una norma que "convertía en vitalicio y hereditario un subsidio a los excombatientes de Malvinas que trabajen en la administración pública porteña".

Claro que son más las leyes aprobadas de aquel paquetazo; entre otras, se promulgó el cambio de nombre de la calle Venezuela por el de República Bolivariana de Venezuela y el de calle Bolivia por el de Estado Plurinacional de Bolivia, entre otras iniciativas de cambios de nombre o diversos temas que acompañaron la sanción de las leyes clave que fueron el eje de los acuerdos legislativos.

Como sea, seguramente el reto se volverá a repetir, cuando la acumulación de proyectos llegue a diciembre y nuevamente se intercambien votos.

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