20 de agosto 2010 - 00:00

Fin al combate en Irak: quedan 56.000 militares y llegan 7.000 privados

Fin al combate en Irak: quedan 56.000 militares  y llegan 7.000 privados
Washington - Poco antes del plazo previsto, Estados Unidos concluyó ayer la retirada de las tropas de combate de Irak, y se prepara ahora para un nuevo capítulo con la operación Nuevo Amanecer. A los 56.000 soldados que quedaron en el país árabe -encargados de la logística y del asesoramiento de las fuerzas locales- su sumará un contingente de seguridad privada, estimado en 7.000 hombres, reveló el Gobierno de Barack Obama.

El vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley, indicó que será necesario contar con más personal de seguridad para proteger las instalaciones diplomáticas y civiles así como a los convoys. «Aún tendremos nuestras neceside seguridad para asegurarnos de que nuestros diplomáticos y especialistas en materia de desarrollo estén bien protegidos», afirmó Crowley. La retirada de la última brigada militar en Irak se produjo antes del plazo que había sido fijado por el presidente Obama para poner punto final a las operaciones de combate, el próximo 31 de agosto.

De los 56.000 soldados que continúan en el país árabe, 6.000 serán evacuados a principios de setiembre, cuando se dé inicio a la operación Nuevo Amanecer. Desde entonces, los militares norteamericanos participarán en tareas de estabilidad, asesoramiento, capacitación y apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes. Esos soldados, sin embargo, estarán listos para misiones de combate si es necesario, según el Pentágono.

En ese sentido, el vocero del Pentágono, Bryan Whitman, subrayó que sería un error «decir que la misión de combate ha llegado a su fin debido a la retirada de esta brigada», porque todavía queda trabajo por hacer.

Para proteger a los civiles en un país que sigue siendo hogar de insurgentes y milicias respaldadas por Al Qaeda e Irán, Washington prevé más que duplicar el número de guardias de seguridad privada.

Conflicto

Su principal función será garantizar la seguridad de los cinco complejos diplomáticos de EE.UU. en Irak, previniendo ataques mediante el uso de radares, detectar artefactos explosivos, realizar vuelos de reconocimiento con «drones» o aviones no tripulados, e incluso formar equipos de reacción rápida para ayudar a civiles en peligro, indicó el diario The New York Times.

Sin embargo, la decisión de subcontratar a más agentes de seguridad privada podría crear un conflicto con Irak, que ha tenido numerosos problemas con algunas de estas compañías por incidentes que provocaron muertes de civiles. Pero los agentes no gozarán de ninguna inmunidad especial y tendrán que registrarse en Irak para que las autoridades tengan cierto control sobre el número y las firmas que operarán en el país.

La Casa Blanca expresó su confianza en que la transferencia de las tropas a personal civil -alrededor a 2.400 personas trabajarían en la embajada de Bagdad y en otros puestos diplomáticos- se llevará a cabo acorde con el calendario previsto, señaló el periódico.

El Departamento de Estado prevé, además, adquirir del Pentágono 60 vehículos especialmente protegidos para resistir ataques con minas y emboscadas, los denominados MRAP, aumentar su inventario de coches blindados a 1.320 y crear una pequeña flota de tres aviones que se sumarán al que tiene actualmente. Su flota de helicópteros, que será pilotada por subcontratistas, aumentará de 17 a 29 aparatos.

Obama, que ayer partió de vacaciones, no hizo declaraciones sobre la retirada, aunque no faltaron las voces oficiales. El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, elogió en un comunicado «el heroísmo, la valentía y la dignidad» de las tropas, y prometió mantener el apoyo a los soldados que quedan en Irak.

La retirada se produjo exactamente siete años y cinco meses después de que el entonces presidente George W. Bush lanzara la invasión con el argumento de que el Gobierno de Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva.

En esa ocasión, Bush dijo que el objetivo era «desarmar a Irak, liberar a su pueblo y defender al mundo de un grave peligro», y aseguró que la campaña militar no se realizaría «a medias».

Pero el hartazgo de la opinión pública con la Operación Libertad Iraquí contribuyó a la victoria electoral de Obama en 2008, quien prometió un fin a la guerra. En los últimos 18 meses, más de 90.000 soldados estadounidenses salieron de Irak. Además de su marcado simbolismo, la retirada de las unidades de combate trae también una sensación de alivio para miles de militares que, incluso, tuvieron que repetir sus rotaciones en el convulsionado país. La guerra en Irak se cobró la vida de más de 4.400 miembros del Ejército estadounidense y la de decenas de miles de iraquíes.

Agencias EFE, AFP, Reuters,

ANSA y DPA

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