30 de diciembre 2016 - 23:19

Fin de año convulsionado en la Corte: Highton resiste jubilación

• PREOCUPACIÓN ANTE ATAQUES DE ELISA CARRIÓ Y FACTURAS CRUZADAS CON LA CASA ROSADA.
La jueza presentó amparo para poder quedarse en el máximo tribunal más allá del tope de los 75 años, que se cumplen en 2017. Guerra de interpretaciones y cambio en tablero político enfrenta a Lorenzetti con el Gobierno.

Brindis. Antes de Navidad, Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz brindaron antes de su última reunión de acuerdos.
Brindis. Antes de Navidad, Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz brindaron antes de su última reunión de acuerdos.
La Corte Suprema de Justicia bajará la persiana de 2016 buscando contener una incipiente crisis interna que asoma con interrogantes para el regreso de la feria judicial. Elena Highton de Nolasco, a quien en el máximo tribunal daban por jubilada en 2017, presentó un amparo judicial para permanecer en el cargo más allá de la fecha límite de los 75 años que impone la ley. La jugada no cuenta con antecedentes favorables, pero tampoco desfavorables y altera el tablero en varios frentes, incluso con otros magistrados que también resisten el retiro por el tope de edad y han iniciado acciones.

El camarista platense Leopoldo Schiffrin y la jueza con competencia electoral María Servini de Cubría presentaron sendos amparos. Ambos tienen el respaldo de Elisa Carrió que se ha convertido en la enemiga principal del presidente de la Corte Ricardo Lorenzetti. La llave la tendrá el fuero contencioso administrativo federal. La novedad tampoco cayó bien en Balcarce 50 donde habían recibido la promesa de que este escenario no se concretaría. Como en el caso de la causa por las tarifas de gas, cerca de Mauricio Macri tomaron nota del revés.

Por un lado, esa vacante era ambicionada por la Casa Rosada que había logrado colocar dos jueces supremos al inicio del mandato de Cambiemos. Ya sea por una tercera chance, como para utilizar ese sillón en el marco de negociaciones con el peronismo, el Ejecutivo ambicionaba ese lugar.

Mientras tanto, Carrió renovó su embestida contra el presidente del máximo Tribunal y agravó el tenor de sus denuncias, mientras mantiene en vilo su pedido de juicio político. En este contexto, como informó Ámbito Financiero, la situación institucional de Ricardo Lorenzetti quedó comprometida tras el fatídico desenlace del accidente que sufrió en Rafaela cuando colisionó con una motocicleta en la que viajaban dos jóvenes. El infortunio generó que como es usual una causa cuya carátula devino en homicidio culposo. Carrió cargó las tintas sobre el episodio y solicitó que se investiguen las condiciones en las que Lorenzetti conducía al momento de sufrir el accidente. Pero lo que elevó la alerta fue una referencia vía Twitter del exconsejero de la Magistratura por los abogados, Alejandro Fargosi que replicó la historia de un juez español que renunció tras violar la ley de tránsito. La Corte evitó un pronunciamiento conjunto sobre el nuevo ataque de Carrió. A diferencia de lo que ocurría durante el kirchnerismo, cuando se percibía un ataque integral a la Justicia desde el Poder Ejecutivo, en este caso la reacción no contó con un cierre de filas automático.

En los pasillos del cuarto piso del Palacio de Tribunales arreciaron rumores sobre la continuidad de Lorenzetti en la presidencia del cuerpo. Al Gobierno se le dibujó una semisonrisa. Preferirían en ese puesto a Carlos Rosenkrantz, lo que les aliviaría tensiones con Carrió en un año clave para mantener buenas relaciones con la Corte.

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