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¿Fin de la crisis en EE.UU.?: Super Bowl bate nuevo récord
El Super Dome de Nueva Orleans lucía anoche repleto de fanáticos que pagaron miles de dólares por una entrada para la final del fútbol americano. Sólo en EE.UU. lo vieron por TV más de 115 millones de espectadores.
La ocasión es una oportunidad ideal para que las empresas lleguen a casi una tercera parte de los hogares del país. El valor promedio por 30 segundos de publicidad osciló entre los u$s 3,7 millones y los u$s 4 millones, un 12% más que el año pasado. Entre las más de treinta empresas auspiciantes, sin duda dominan las automotrices, ya recuperadas de la crisis de 2008. Volkswagen, Audi, Mercedes, Kia, Hyundai y Toyota presentaron ayer nuevos modelos durante el partido.
En caso de querer presenciar el encuentro, los aficionados invirtieron entre u$s 850 y u$s 3.800 para hacerse con las pocas entradas disponibles para el público. El mercado "blue" de entradas ofreció precios más inflados con los mismos riesgos de siempre. La fanática de los 49ers, Sharon Osgood, por ejemplo, compró en internet una localidad falsa por u$s 5.900. La historia cuenta con final feliz porque un ejecutivo de Ticketmaster, al escuchar el testimonio de la damnificada, decidió obsequiarle cuatro boletos para el partido.
Sharon pudo disfrutar ayer del tradicional espectáculo de medio tiempo que esta vez fue liderado por la voz y las impactantes caderas de Beyonce. El "cachet" de la artista se arregló por la módica suma de u$s 0. La masiva exposición del Super Bowl es pago suficiente para cualquier cantante. Los Rolling Stones, Bruce Springsteen y Madonna, entre otros, la precedieron en este honor.
El evento es seguramente el equivalente estadounidense del Mundial de fútbol. Para disfrutar de semejante espectáculo, es normal que los fanáticos optimicen sus livings con nuevos muebles y televisores de última tecnología. Más de 7,5 millones de estadounidenses adquirieron un nuevo televisor en las últimas dos semanas.
El alcohol y el "fast food" también son parte importante de la experiencia Super Bowl. Se consumen aproximadamente 65 millones de kilos de pollo y 49 millones de cajones de cerveza sólo en la jornada del domingo. Este combo provoca que las ventas de antiácidos estomacales suban un 20% en el día posterior a la gran final.


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