7 de abril 2011 - 00:00

Finalmente cedió Portugal y pidió rescate a Europa

El renunciante José Sócrates ayer, al anunciar que, pese a su resistencia, Portugal necesita ayuda financiera. Por ahora se la solicitó a la Unión Europea.
El renunciante José Sócrates ayer, al anunciar que, pese a su resistencia, Portugal necesita ayuda financiera. Por ahora se la solicitó a la Unión Europea.
Lisboa - Portugal se rindió ayer y envió a la Comisión Europea un pedido de ayuda económica para superar la grave situación financiera, según anunció el primer ministro renunciante, el socialista José Sócrates. En un mensaje a la población, el mandatario recordó que intentó evitar hasta el último momento esta decisión, pero debió tomarla porque el agravamiento de la crisis financiera se ha vuelto una «amenaza para la economía del país». Sócrates volvió a responsabilizar de la necesidad de pedir ayuda al rechazo de la oposición a su cuarto plan de ajuste económico, que motivó la renuncia del Ejecutivo el 23 de marzo, y dijo que puso al país en una debilidad financiera «sin precedentes». «Siempre encaré un pedido de ayuda externa como último recurso, pero hemos llegado al momento en que no tomar esa decisión acarrearía riesgos que el país no debe correr», dijo tras celebrar un Consejo de Ministros de urgencia.

El primer ministro reconoció la «creciente dificultad» de Portugal para acceder a la financiación del mercado «en condiciones normales» y subrayó que pidió ayuda a la UE tras «evaluar todas las alternativas». La crisis «tenderá a agravarse aún más si no se hace nada», subrayó tras informar de que habló previamente con la oposición y con el presidente portugués, el conservador Aníbal Cavaco Silva.

El rechazo de las últimas medidas de austeridad que contaban con el respaldo de las instituciones europeas «fue la señal más equivocada en el momento más equivocado para los mercados», señaló el primer ministro, que puso a los portugueses como «testigos de lo que ha pasado». La rebaja de las calificaciones financieras del país, de sus bancos y de sus empresas, y el alza de los intereses hasta niveles críticos se habían convertido, en palabras de Sócrates, en una muy grave amenaza al sistema financiero y a la economía de Portugal.

Lisboa ya envió ayer a la Comisión Europea la petición de ayuda financiera, que Sócrates no detalló, aunque expresó su «empeño» en que la asistencia tenga el menor costo para los portugueses. El principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD, centroderecha), anunció que respaldará al Gobierno por tratarse de «una medida de apoyo» que contribuye a la seguridad nacional. En una declaración a los periodistas, el líder del PSD, Pedro Passos Coelho, consideró «tardía» la petición y consideró que el país ya estaba «de alguna forma asistido» por las instituciones europeas. Por su parte, los partidos de la izquierda marxista criticaron la decisión de Sócrates y pronosticaron que «hundirá al país en la recesión» y exigirá una dosis extra de «sacrificios» a los portugueses. El responsable parlamentario del Partido Comunista Portugués, Bernardino Soares, calificó la decisión de «la máxima gravedad» por las consecuencias que tendrá, mientras el líder del Bloque de Izquierda (BI), Francisco Louca, aseguró que el Ejecutivo socialista «desistió» de los portugueses.

La crisis política, unida a la debilidad económica que ya sufría Portugal, hizo que en las últimas dos semanas los intereses de su deuda soberana batieran nuevos récords históricos que sobrepasaron el 10% en los vencimientos a cinco años. El Tesoro luso tuvo que recurrir a emisiones a muy corto plazo, entre seis y 15 meses, para colocar ayer y el 30 de marzo dos emisiones de deuda que le permitieron ingresar, en total, 2.650 millones de euros de los 9.000 que necesita hasta junio.

Agencias EFE, Reuters y DPA

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