12 de septiembre 2017 - 00:00

Fiplasto: su segundo peor año en la década

Objeto social: "Derivados de la madera, muebles".

La cantinela de "boom" en la construcción se ha ido desvaneciéndose casi sin darnos cuenta. La que nos toca hoy puede dar parte de la explicación. Sus ventas locales de harboard (su producto estrella) en este contable fueron de 11.970.000 m2, 16% menos que las del período 2015/16 y las más bajas desde 2010. Las exportaciones crecieron 5,5% a 3.014.000 m2, pero a su baja significancia (25% del total) suman que son las segundas menores en al menos los últimos diez años. Esto lo pudo compensar en parte en lo productivo, donde marcó tanto en toneladas como en metros cuadrados el mínimo en al menos diez años (46.844 toneladas y 16.009.000 m2). Tiempo atrás comenzó a incursionar en la fabricación de muebles para sumar valor agregado, depositando allí gran parte de sus esperanzas. Pero aquí también la vemos en una situación similar, con una producción de 1.018.315 piezas frente a ventas de 986.105, ambos valores mínimos desde que los reporta en sus estados contables. Esto permite entender que en los últimos doce meses sus ingresos por ventas crecieran 8% a $500 millones (frente a una inflación de 21,7%) y los costos subieran 14%, dejándole un resultado bruto -al sumar el resultado por activos biológicos- de $96,6 millones, 14% menos que un año antes. Merced al control de los gastos y a que por "otros ingresos" se hizo de $14,8 millones es que queda con un resultado operativo de $34,2 millones, 6% menos que antes. El efecto de las mejoras internas que logró se acaba en esta línea, cuando vemos que en lo financiero resigna $31,8 millones, más que duplicando lo de un año antes y marcando un máximo en términos reales en al menos diez años. Así, tras la mordida del fisco queda con un neto de $96.958 cuando en 2016 ganaba $17,4 millones (con integrales $17,1 millones).