12 de diciembre 2012 - 00:00

Fiscales piden 4 años a Miceli

Felisa Miceli
Felisa Miceli
Felisa Miceli podría afrontar cuatro años de prisión. Así lo pidieron ayer los fiscales Fernando Arrigo y Guillermo Marijuan en la primera etapa de alegatos del juicio oral por supuesto encubrimiento a raíz del hallazgo de una bolsa con dinero en su despacho del Ministerio de Economía. Mientras el primero brindó los detalles sobre una presunta «ruta del dinero» entre el Banco Central, una cooperativa de crédito y la oficina de la entonces ministra, el segundo rebatió las objeciones de los abogados de Miceli al proceso de instrucción. Con ribetes literarios, definió: «Este no ha sido un camino de piedras y flores, sino de fojas y pruebas y al final se verá que lo único que tenemos son certezas».

Ante una sala con buena concurrencia, en el subsuelo de los tribunales de Comodoro Py, Miceli escuchó los alegatos con gestos de resignación, por momentos de hastío. Apenas cruzó palabra con sus abogados y mantuvo la vista sobre su escritorio. En ningún momento sonrió.

Arrigo desplegó una presentación detallista al extremo. Con tono monocorde, repasó los testigos que fueron convocados y los aportes de éstos a su conclusión. Se pudo evidenciar ayer que los testimonios más determinantes provinieron de funcionarios del Banco Central y de los policías de la Brigada Antiexplosivos que encontraron el dinero en el despacho de Miceli.

Según el fiscal el «ladrillo» de 100 mil pesos encontrado era proveniente de la entidad bancaria con destino a la Cooperativa Crédito Cuenca. «En el camino hubo un desvío que fue maquillado», sostuvo Arrigo para luego aseverar que Miceli presuntamente «sabía del origen espurio de ese dinero».

Los jueces del Tribunal Oral Federal número 2 hubieran querido escuchar el testimonio de Miguel Rutemberg, titular de Cuenca y pieza clave de la trama. Esto no fue posible ya que los fiscales desistieron de su testimonio porque podía autoincriminarse.

Arrigo acusó también a la exministra de haber intentado ocultar el acta del hallazgo que habían confeccionado los efectivos policiales. Con ironía, recordó los diferentes justificativos que expresó Miceli para explicar el dinero en su despacho, siempre relacionados con préstamos que provenían primero de un hermano, luego de otro y luego de una amiga. «La diversidad de versiones no hace más que demostrar la mendicidad de su comportamiento», concluyó.

Ambos fiscales utilizaron diversos tecnicismos para desestimar la versión de Miceli de que el dinero hallado se encontraba en un envoltorio casero. Hablaron de envases termosellados, de «lotes» y «balas», de dinero «clasificado al vacío» y de fondos «intervenidos». Una compleja terminología que, según expresaron, les demandó horas de estudio con expertos.

El martes próximo será el turno de los abogados de Miceli, una dupla que encabeza Eduardo Bonino Méndez. Estos escucharon en silencio y, al igual que su representada, tomaron pocas notas. Comparten la expectativa de que la semana próxima podría conocerse el veredicto.

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