7 de junio 2011 - 00:00

Flash de DSK: en siete minutos se declaró inocente ante el juez

Flanqueado por sus abogados defensores, Dominique Strauss-Kahn se limitó ayer a declararse «no culpable» de intentar violar a una mucama de un lujoso hotel de Manhattan.
Flanqueado por sus abogados defensores, Dominique Strauss-Kahn se limitó ayer a declararse «no culpable» de intentar violar a una mucama de un lujoso hotel de Manhattan.
Dominique Strauss-Kahn, el exdirector general del FMI, se declaró ayer ante el tribunal penal de esta ciudad «no culpable» de los cargos por agresión sexual que se le imputan, en relación con el intento de violación de una camarera de un hotel de Manhattan. La declaración de Strauss-Kahn estuvo precedida por la lectura formal del acta de acusación, que incluye siete cargos, entre ellos abuso sexual, intento de violación y privación de libertad.

En caso de ser declarado culpable, el economista y político francés de 62 años podrá recibir una pena de 74 años de cárcel, si bien lo habitual es que sólo tuviese que cumplir 25, la condena por el delito con mayor castigo. Antes de que se abra el juicio, con jurado popular, se celebrarán una serie de audiencias preliminares. La primera es el 18 de julio. El número de estas audiencias varía según el caso, en función de los pedidos presentados por los abogados de ambas partes. Para declararlo culpable, el jurado tiene que hacerlo por unanimidad. Si no, podría decidir declararlo no culpable o bien hacer un nuevo juicio con un nuevo jurado.

Abucheo

Ayer Strauss-Kahn acudió al tribunal vistiendo un traje oscuro con corbata azul claro y acompañado por su esposa, la periodista televisiva Anne Sinclair. Tanto al entrar como al salir del edificio, e incluso durante la breve audiencia, se pudo escuchar a medio centenar de camareras que, congregadas en la calle para solidarizarse con la presunta víctima, repetían a los gritos: «avergonzate» o «abusador». Como estaba previsto, la prensa, que sumaba más de un centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras, se agolpó también en la entrada del tribunal a la espera de declaraciones. Adentro de la Corte, un buen número de reporteros hacía fila para entrar a la sala y varias decenas se quedaron finalmente fuera por falta de espacio.

La audiencia de ayer ante el juez Michael Obus comenzó antes de lo previsto y duró apenas unos siete minutos, sin intervenciones de sus abogados y sin sorpresas. Tras permanecer con expresión seria en el tribunal y sin esposas, Strauss-Kahn se retiró del brazo de su mujer, que se había sentado junto a Vanessa, una de las cuatro hijas del exdirector del FMI. La pareja bajó las escaleras para tomar el auto que los esperaba para viajar hacia la lujosa casa de tres plantas situada en el barrio de Tribeca, con spa y sala de cine incluidos, donde el exjefe del FMI se encuentra bajo arresto domiciliario tras pagar una fianza millonaria. Strauss-Kahn pasó ante los periodistas con una sonrisa e irradiando confianza en sí mismo.

Pruebas

Strauss-Kahn siempre rechazó rotundamente las acusaciones. Según su equipo de abogados, que incluye a Benjamin Brafman y William

Taylor, las pruebas demostrarán que no hubo agresión sexual ni uso de violencia por parte de su cliente, sino una relación consentida.
«A nuestro juicio, una vez se revisen las pruebas quedará claro que no hubo elemento alguno de coacción por la fuerza en este caso y que cualquier sugerencia de lo contrario simplemente no es creíble», sostuvo Brafman. Además, los abogados dijeron recientemente tener informaciones que minarán la credibilidad de la mujer que acusa a Strauss-Kahn y demostrarán que actúa por dinero.

Strauss-Kahn renunció a su cargo de máximo responsable del FMI pocos días después de su arresto, el 14 de mayo, mientras estaba a bordo de un avión Air France que estaba por despegar con destino a París. Al día siguiente tenía prevista una reunión con la canciller alemana, Angela Merkel. Antes del arresto, el economista se perfilaba como el favorito para vencer a Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales francesas de 2012. La ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, y el gobernador del Banco Central mexicano, Agustín Carstens, figuran entre los aspirantes a reemplazar a Strauss-Khan al frente del FMI.

Agencias ANSA y DPA

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